viernes, 23 de junio de 2017

"El perro de Flandes" (Película)


El perro de Flandesse basa en un relato corto de Ouida —pseudónimo de la escritora inglesa Marie Louise de la Ramée (1839-1908)—, que ya fue llevado al cine en 1935 y en 1959. En un largoflash-back, una joven monja católica rememora la triste historia de Nelo, un niño huérfano que malvive con su abuelo y su perro Patrash en un pueblecito de Bélgica hacia el año 1870. La ilusión de Nelo es poder desarrollar algún día sus dotes innatas como pintor, para imitar a su admirado Rubens, cuyos maravillosos cuadros presiden la catedral de la cercana Amberes. Le ayudará en su empeño su amiga Alois, la hija de un amargado terrateniente del pueblo. Pero éste no ve con buenos ojos esa amistad, y se opondrá a ella con todas sus fuerzas.
El espléndido guión de Miho Maruo desarrolla con exquisita delicadeza el relato original, en el que se adivinan influencias directas de Dickens y Andersen, así como de relatos infantiles de la misma época de Ouida, comoHeidi, de Johanna Spyri, oMarco de los Apeninos a los Andes, de Edmondo de Amicis. Por su parte, Yoshio Kuroda —uno de los más destacados componentes, con Hayao Miyazaki, de la escuela japonesa del dibujo de línea clara ofrece una puesta en escena fascinante, muy eficaz en su animación reducida, con unos fondos apabullantes, una bella paleta de colores y, sobre todo, una planificación sencillamente magistral. También es preciosa la partitura de Taro Iwashiro.
Todo esto dota de una gran emotividad a la historia, plagada de valores y con una visión muy atractiva de la religión católica y, en concreto, del trato con la Virgen, la vocación religiosa y el sentido cristiano del sufrimiento y de la muerte. En fin, una joyita que gustará, y mucho, también a los adultos. Jerónimo José Martin (crítico de cine).

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