Día Mundial del Lavado de Manos | 15 de octubre

Para estar sanos, nos lavamos bien las manos.

El Día Mundial del Lavado de Manos se celebra en todo el mundo el 15 de octubre a iniciativa de la Asamblea General de las Naciones Unidas y desde UNICEF nos recuerdan la importancia que tiene para la salud un gesto tan sencillo como lavar las manos con agua y jabón.

La celebración de este día es una oportunidad para todos los que formamos parte de la Comunidad Agustinas Valladolid  nos involucremos para recordar a todo el mundo que el derecho al agua, el saneamiento y la higiene debe ser universal. Además, los más pequeños pueden consolidar hábitos saludables que les acompañarán de por vida.

 

¿Por qué celebramos este día?

El Día Mundial del Lavado de Manos es un llamamiento para concienciar a la población de que un poco de agua y jabón pueden salvar muchas vidas y una oportunidad para consolidar hábitos saludables que nos acompañarán toda la vida.

El lavado de manos con jabón es la forma más económica de prevenir las infecciones diarreicas y respiratorias agudas que minan la salud de millones de niños y niñas cada año. Estas dos enfermedades son responsables de la mayor parte de muertes de niños y niñas en el mundo. Sin embargo, el lavado de manos con jabón aún se practica muy poco y es difícil de promover, a pesar de su potencial para reducir el número de muertes.

El reto es lograr que el lavado de manos con agua y jabón sea un hábito automático practicado en los hogares, escuelas y comunidades alrededor del mundo. Convertir el lavado de manos con agua y jabón en un hábito arraigado puede salvar más vidas que cualquier intervención médica, reduciendo las muertes por diarrea a casi la mitad, y las muertes por infecciones respiratorias en una cuarta parte.

 

Clave para frenar el coronavirus

El lavado de manos, junto a otras medidas de prevención relacionadas con la higiene, es esencial para prevenir la expansión de la COVID-19. El coronavirus SARS-CoV-2 que provoca esta enfermedad puede estar en nuestras manos, por lo que tenemos que lavarlas con frecuencia y evitar tocarnos la cara con ellas.

  

El jabón: un héroe cotidiano

El jabón puede disolver la grasa, limpiando suciedad que el agua por sí sola no puede arrastrar y además actúa como desinfectante destruyendo a gran número de microorganismos patógenos. El uso conjunto del agua y el jabón junto con la técnica de lavado de manos adecuada son necesarias para una correcta higiene.

Las manos no deben lavarse únicamente cuando están visiblemente sucias, sino también antes de comer o preparar alimentos, después de ir al baño y siempre que las manos hayan estado en contacto con posibles focos de bacterias (tras tocar animales domésticos, manipular tierra en jardines o balcones, cambiarle los pañales a un bebé o limpiar la casa, por ejemplo).

El lavado de manos con agua y jabón es una de las maneras más efectivas y baratas de prevenir enfermedades diarreicas e infecciones respiratorias agudas. Estas enfermedades causan la muerte de 3,5 millones de niños y niñas cada año y afectan a la salud de millones más, tanto en países en desarrollo como en países industrializados. El acceso al jabón no es siempre fácil en muchos lugares del mundo. En países como Etiopía mucha gente utiliza cenizas o arena para su aseo personal, porque no pueden obtener jabón.

UNICEF apoya varias campañas para promover un correcto lavado de manos, dentro de sus programas de Agua, Saneamiento e higiene en todo el mundo.

 

El lavado de manos y los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Que todos tengamos el lavado de manos como un hábito cotidiano es crucial para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible nº6 sobre agua, higiene y saneamiento.

  • Fomentar y apoyar una cultura global y local de lavado de manos con jabón.
  • Hacer pública la situación del lavado de manos de cada país.
  • Concienciar sobre los beneficios del lavado de manos con jabón.

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