miércoles, 25 de febrero de 2015

Hoy Dios te convoca (Oración)


Hoy Dios te convoca.
Hoy Dios sale a tu paso.
Hoy Dios te sugiere, con susurro de invitación:
Vuélvete a mí. Te estoy esperando.
Rasga tu corazón y purifícalo de todo lo que le aparta de mí.
Pregúntate: ¿Quién es tu dios? ¿A quién o a qué adoras?

Hoy Dios te dice:
Este es el tiempo oportuno.
Esta es una nueva oportunidad.
Este es un día de salvación.
En nombre de Dios: “Déjate reconciliar con Dios”.

Hoy Dios te dice:
No vivas de apariencias.
Trabaja en secreto tu corazón hasta hacerlo semejante a Dios.
Entra en el secreto de tu vida. Atrévete.
Dios está en lo escondido, en tu adentro más íntimo.
Entra allí, en tu adentro.
Atraviesa la superficialidad que te rodea.
Entra en tu adentro y ora.
Dios escucha tu secreta oración.
Dios tiene ganas de intimar contigo.
Dios te está esperando.

Hoy Dios espera:
Hacerte nuevo.
Alegrar tu vida.

Buenos días

UN NUEVO DIA

Al comenzar el nuevo día,
te pedimos nos ayudes hoy,
que nos libres de todo mal,
de todo peligro, de todo pecado.

Que sean buenas nuestras palabras,
nuestras miradas y sentimientos.
que sean buenas nuestras acciones
y el fondo de nuestro corazón.

Así, cuando se ponga el sol
y llegue de nuevo la noche,
podremos cantar tu alabanza
y darte gracias por todo.

Jesús, ¿qué dices cuando callas?


Cuando callo lo que digo es “que te quiero”,
que mi amor te ama en silencio,
como en silencio muere el grano para darse por entero.

Cuando callo lo que digo es “dame tiempo”,
el tiempo necesario para poner sobre tu rostro un beso nuevo.

Cuando callo lo que digo es “que te espero”,
que siempre te he esperado, aunque tú,
no siempre aquí hayas vuelto.

Cuando callo lo que digo es “que me cuentes
lo que vives y sin miedo”;
pues cuando tímido me dices:
“¿Señor, no sé en verdad cómo comienzo?”,
Yo ya he empezado a leer en tu secreto.

Cuando callo lo que digo es “te respeto”,
pues siendo el que todo lo hizo y aún más puedo,
para hacerlo ahora en ti, necesito tu “sí, quiero”.

Cuando callo lo que digo es “que de ti estoy sediento”;
de regalarte la verdad que dé tu alumbramiento.
¡Quiero llenarte de Vida, y sabes que no miento!

Cuando callo lo que digo es “¡escuchemos!”,
el soplo del Espíritu ya va a levantar vuelo
y en él se eleva tu gemido: “¡Papá, sin Ti, no puedo!”

Jesús, afíname el oído
para escuchar lo que tu amor por mí está haciendo,
de modo que no tenga que pedirte que me hables
¡cuándo tanto me dice tu silencio!

P Javier Albisu SJ

Subir para bajar - 2º Domingo de Cuaresma, Ciclo B

Confío en Ti, Señor

Confío en Ti, Señor

La danza del corazón

Música LdeF. (Líneas de Fuerza). 
Desde aquí disponéis del álbum musical "La Danza del Corazón". Buena música y buenos valores son los que encontrarás en cada una de las canciones. En cada una de estos títulos podréis encontrar la versión completa, versión karaoke y las letras en español y catalán. ¡Que disfrutéis!

Amor


martes, 24 de febrero de 2015

El cuervo y la zorra

Un cuervo que había robado un trozo de carne, se posó en un árbol. Y una zorra, que lo vio, quiso adueñarse de la carne, se detuvo y empezó a exaltar sus proporciones y belleza, le dijo además que le sobraban méritos para ser el rey de las aves y, sin duda, podría serlo si tuviera voz. Pero al querer demostrar a la zorra que tenía voz, dejó caer la carne y se puso a dar graznidos. Aquélla se lanzó y después que arrebató la carne, dijo:
- «Cuervo, si también tuvieras juicio, nada te faltaría para ser el rey de las aves. »

La fábula vale para el insensato.

El ascenso hacia la Pascua

Señor:
Un año más me convocas al ascenso hacia la PASCUA.
Soy consciente de que, tal vez, me encuentras
con las mismas dudas y batallas de siempre.
¡Perdóname, Señor!

Quisiera rezar, y siempre encuentro mil excusas.
Sacrificarme, y me digo que son cosas del pasado,
darme generosamente, y pienso que tal vez,
algunos, se aprovechen de mi buena voluntad.

Tú, Señor
sales a mi encuentro, para levantarme de nuevo,
y recuperar las ganas de creer y de vivir en Ti.
Sales a mi paso, para que mirándote a los ojos,
descubra que merece la pena seguirte.
Caminas hacia el calvario, para hacerme entender
que la vida es grande cuando, al igual que la tuya,
se ofrece por salvar y garantizar una vida eterna a los demás.
¡Ayúdame, Señor!

¡Quiero ser peregrino en este Año de la Fe!
Que tu Palabra no falte en mi equipaje, para conocerte.
Que el ayuno, sea hambre de tu presencia.
Que mi caridad, estalle sin demasiado ruido.
Que mi oración, brote espontáneamente
para nunca, por ella, dejar de buscarte y de tenerte.

¡Ayúdame, Señor, en este Año de la Fe!
A comprender que este tiempo al que tú me invitas,
es oasis de meditación, de conocimiento y de búsqueda.
Retorno de los malos modos o ásperos caminos.
Re-encuentro con el gran olvidado: DIOS.
Si en algún momento, yo me olvido de esto, Señor;
remueve mis entrañas y mi memoria,
para que jamás olvide o deje en el tintero
tantos momentos de tus dolores y sufrimientos,
en rescate, salvación y recuperación íntegra del ser humano.
Amén.

P. Javier Leoz

Cuaresma, tiempo de frutos (Reflexión)

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Ayunar, orar y compartir

CUARESMA. No tiene que ser un tiempo molesto, negativo.
Tomar la palabra PENITENCIA en sentido malo es no saber que significa:
CAMBIO. Y vivir el proyecto de Jesús no puede traernos sino CALIDAD de vida y PLENITUD.

Entramos en una etapa de CUARENTA días para preparar la VIDA TOTAL. Hay que despertar toda nuestra mejor sensibilidad para poder captar lo mejor de la existencia.
Que no se nos pase ningún detalle para darnos cuenta de por dónde pasa la VIDA. Atentos-as a todo lo que nos pueda dar pistas para reconocer al RESUCITADO. Avivar los "fuegos interiores" para que "arda nuestro corazón" cuando Jesús vaya en nuestro caminar.

Y este trabajo debe cooperar nuestro ser ENTERO.

- AYUNAR. No es simplemente "dejar de comer". Es otra cosa. Es tener a nuestro cuerpo en "tensión"
para que nos ayude a no compensar con los alimentos lo que tendríamos que incorporar de nuevo en la vida.
Alimentarse es necesario.Ser un "tragón" no nos ayuda a pensar en la nueva vida que nos llama. Ser comedido, comer lo conveniente y en su medida, sí que prepara al cuerpo para nuevas aventuras. Tener "grasas acumuladas" impide "volar". Lograr ser parco y austero en la mesa..sin exagerar,claro.

- LIMOSNA. Tampoco es dar unos pesos a quien pide en la calle. Es tener sentido del COMPARTIR. Es darnos cuenta de que será nuestro todo lo que demos. Es "devolver" lo que es de los demás.
Y hacerlo de manera sencilla y fácil.La vida resucitada no se pueda captar con demasiadas cosas en la mochila. "Todo lo que me has dado ya era mío", decía un poeta chileno. Y tenemos mucho que es de los demás,lo tenemos solamente en depósito,no es nuestro. Repartir, donarse...

- ORACIÓN. No es estar charloteando todo el día con Dios. Es Él el que habla. Tenemos que SABER ESCUCHAR.
Destupir los canales que nos unen a la divinidad para que haya una comunicación perfecta. Los sonidos de la vida solo se oyen con el corazón... quitar ruidos e interferencias para captar la "música celestial" que el Dios de la vida siempre está emitiendo.

TRABAJAR estos tres medios durante CUARENTA días para estar muy sensibles a la vida resucitada.

" Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso.
Señor,me abrirás los labios, y mi boca proclamará tu alabanza" Salmo 50

AYUNAR, ORAR Y COMPARTIR...
NUESTRO PROGRAMA CUARESMAL.
S H A L O M.

Padre Vicente Casañas o.p.
Misionero Dominico en Chile.

Todos somos necesarios

El maestro sentencio:
- «Si la piedra dijese “una piedra no puede construir una casa”, no habría casa. Si la gota
 dijese “una gota no puede formar un río”, no habría océano. Si el grano dijese “un grano no puede sembrar un campo”, no habría cosecha. Si el ser humano dijese “un gesto de amor no puede salvar a la humanidad”, nunca habría justicia, ni paz, ni dignidad, ni felicidad sobre la tierra».

(Sobre una idea de “El Trigarral”)

Moises (Película)

lunes, 23 de febrero de 2015

Compartiendo vida... Seguir a Jesús


Todos buscamos en la vida aquello que nos hace felices. Pero, desgraciadamente, no todos encuentran al que es la Felicidad. Son muchos los que se quedan en cosas que sólo ofrecen un disfrute esporádico; los que viven del goce instantáneo que no dura más allá del momento.
Sin embargo, cuando ponemos nuestro corazón en Jesús, todo cambia. Cambió para los discípulos de Jesús que, tras responder a la invitación de ver dónde vivía el Maestro, se quedaron con él. Cambió para el grupo de discípulos que dejaron todo lo que hasta ese momento más apreciaban (su trabajo, su familia...) con el fin de seguir a su futuro Señor. Cambió para los pecadores que fueron sanados y volvieron a sus hogares con el corazón convertido y lleno del amor. También durante muchos años ha cambiado la vida de muchas personas que se han encontrado con él y le han preguntado como el joven rico: «¿Qué tengo que hacer para alcanzar la vida eterna?».
También nosotros, desde nuestra propia vida e historia, queremos acudir a Jesús para preguntarle qué quiere de nosotros, para responder a lo que nos pida y para poner todo nuestro corazón en el Maestro, de forma que podamos gustar ya aquí la alegría del Reino.

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Oración comunitaria para la 4º semana de febrero

Oración comunitaria de CONFER, con motivo del Año de la Vida Consagrada, para la cuarta semana de febrero.
Pulsar AQUÍ para descargar la oración.

Tú dices...

Tú dices: "Es imposible" Dios te dice: Todo es posible. (Lucas 18:27)
Tú dices: "Estoy muy cansado." Dios te dice: Yo te haré descansar. (Mateo 11:28-30)
Tú dices: "Nadie me ama en verdad." Dios te dice: Yo te amo. (Juan 3:16 y Juan 13:34)
Tú dices: "No puedo seguir." Dios te dice: Mi gracia es suficiente. (II Corintios 12:9 y Salmo 91:15)
Tú dices: "No puedo resolver las cosas." Dios te dice: Yo dirijo tus pasos. (Proverbios 3:5-6)
Tú dices: "Yo no lo puedo hacer." Dios te dice: Todo lo puedes hacer. (Filipenses 4:13)
Tú dices: "Yo no soy capaz." Dios te dice: Yo soy capaz. (II Corintios 9:8)
Tú dices: "No vale la pena." Dios te dice: Si valdrá la pena. (Romanos 8:28)
Tú dices: "No me puedo perdonar." Dios dice: YO TE PERDONO. (I Juan 1:9 y Romanos 8:1)
Tú dices: "No lo puedo administrar." Dios dice: Yo supliré todo lo que necesitas. (Filipenses 4:19)
Tú dices: "Tengo miedo." Dios te dice: No te he dado un espíritu de temor. (I Timoteo 1:7)
Tú dices: "Siempre estoy preocupado y frustrado." Dios te dice: Hecha tus cargas sobre mi. (I Pedro 5:7)
Tú dices: "No tengo suficiente fe." Dios te dice: Yo le he dado a todos una medida de fe. (Romanos 12:3)
Tú dices: "No soy suficientemente inteligente." Dios te dice: Yo te doy sabiduría. (I Corintios 1:30)
Tú dices: "Me siento muy solo." Dios dice: Nunca te dejaré, ni te desampararé. (Hebreos 13:5)

Recuerda: CRISTO TE AMA

Cuando estés triste...

Cuando estés triste; yo secaré tus lágrimas.
Cuando tengas miedo; yo disiparé tus temores.
Cuando estés preocupado; yo te daré esperanzas.
Cuando estés confundido; yo te ayudaré a discernir.
Y cuando estés perdido, y no puedas ver la luz; Yo seré tu guía
brillando tan fuerte como nunca.

Cuando te parezca que nadie se preocupa por ti y que no puedes
encontrar amor; es el momento de echarte en mis brazos y encontrar
paz.
Cuando te desalientes y consideres que eres una calamidad; pon los
ojos en mi espléndida faz y contempla mi sonrisa. Recuerda que te
amo tal cual eres.

Cuando te desasosiegues o te contraríes, acude a Mí; Yo seré tu
compañero ideal. No creas que nadie entiende las dificultades que
atraviesas. No es cierto: Yo siempre te comprendo. Tengo gran
interés por saber de ellas. Anhelo remediarlas. Es entonces cuando
debes acudir a Mí y desahogarme tus conflictos, tus inquietudes,
pesares y desazones.

Yo te daré soluciones que disiparán toda esa ansiedad.

"¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o
persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;
somos contados como ovejas de matadero.
Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de
aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni
la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente,
ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa
creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús
Señor nuestro". Romanos 8:35-39

La vida... con humor