sábado, 28 de mayo de 2016

¡Vas por delante, Señor! Corpus Christi

Porque, conociendo la humanidad del hombre,
sabes que necesita de tu mano y de tus huellas
para no perder el norte de su existencia.
Que, sin Ti, está abocada  a la desilusión y al desencanto
a la tibieza, al pesimismo o al enfrentamiento.
Sales, en este día del Corpus Christi,
y empujado con la fuerza o el secreto del amor.
¡Inyecta, Señor, un poco de tu sangre en nuestro mundo!
Porque, nuestros cuerpos, se encuentran débiles
Porque, la sangre que corre por nuestras venas,
además de roja y viva queremos que sea divina
¡Danos un poco de tu Cuerpo, oh Cristo!
Porque, en las mesas de nuestra vida,
sobra el pan que se cuece en un simple horno
y nos falta ese otro Pan que se dora en el amor divino
¡VAS POR DELANTE, SEÑOR!
Sales en la custodia y rodeado de mis vasallos
Somos nosotros, Señor, tus amigos
los que, un día sí y otro también,
queremos llevarte como el mejor tesoro al mundo
Los que, envueltos en contradicciones,
somos miembros de tu Cuerpo
y anunciadores de tus buenos y santos misterios.
¡VAS POR DELANTE, SEÑOR!
Mira al enfermo que, desde el azotea de su sufrimiento,
te grita: ¡ten compasión de mi!
Detén tu mirada sobre el que, muerto aún estando vivo,
te pide un poco de esperanza en su caminar
No dejes de bendecir a los que, abriendo su corazón,
te dicen que, entre todo lo conocido,
Tú eres lo mejor y digno de ser adorado
¡VAS POR DELANTE, SEÑOR!
Gracias, Jesús, por compartir nuestras prisas
y ofrecernos un poco de calma
Gracias, Jesús, por no ser indiferente a nuestra vida
y colmarnos con tu gracia
Gracias, Jesús, por contemplar nuestra situación
y regalarnos tantas caricias con serenas respuestas
Gracias, oh Cristo, porque tu Cuerpo y tu Sangre
nos redime, nos hace fuertes, decididos, valientes,
entusiastas, comprometidos….
y nos hace sentir hoy,  más que  nunca,
que merece la pena caminar y vivir contigo.
Amén.
Javier Leoz

miércoles, 25 de mayo de 2016

Compartiendo vida... Y la vida sigue

Y la vida sigue, y atrás quedan los recuerdos y las vivencias de los seres queridos.
Y el tiempo pasado, pasó y el futuro por venir se muestra frágil e inestable cargado de profundidad, agradecimiento y esperanza.
Nada en la vida sucede en vano, todo ocurre por una razón. Razones que a veces no entendemos y nos causan sufrimiento pero que el tiempo, la ayuda de Dios y de aquellos que nos aman irán limando junto a nosotros al igual que las piedras del río suavizan sus cantos con el correr del agua.
El vacío, el silencio y el dolor bloquean la razón, paralizan las ilusiones y los proyectos... pero nada está perdido, todo es posible.
El mejor homenaje que podemos hacer a aquellos que se van es el recuerdo de todo lo bueno que dejaron en nuestra vida, su deseo de que seamos felices desde aquello que queremos, desde lo que nos impulsa a vivir con la enseñanza de vida que nos transmitieron.
El misterio de la vida y la muerte nos tambalea, nos zarandea hasta tal punto de poder perder el norte, de sentirnos hundidos en el sufrimiento... pero la vida y la muerte no puede ser motivo de renuncia de aquello que somos.
Hoy, desde el vacío interior,  pongo mi vida en manos de Aquel que me la dio.
Hoy, desde el vacío interior,  lleno mi cántaro con todo lo bueno que he recibido, con todo el amor acogido y con la esperanza plena de que Dios está presente también en ese vacío.
Mi mejor homenaje es ponerme en la presencia de Dios, encontrar el consuelo en la fe, la resurrección y la certeza de que, desde arriba, alguien más me cuida y sigue mis pasos anhelando mi felicidad.
¡Que Dios te bendiga, madre mía del alma!.





sábado, 30 de abril de 2016

No importa cuán nublado esté el cielo...


Gracias, Jesús, por las madres

Señor Jesús:
Gracias por las madres que nos has dado.
Los más nobles sentimientos que tenemos,
los sembró en nosotros nuestra madre:
la fe, la honestidad, el amor al trabajo.

Señor Jesús:
En esta hora de retos y desafíos,
las madres necesitan de tu ayuda:
para atender a la casa y al trabajo,
para hacer de padre y madre,
para educar en los valores cristianos,
para defenderse de la tentación,
para no caer en el pecado.

Señor Jesús:
Que la Virgen Madre las llene de fortaleza.
Señor Jesús:
Que la Virgen María siga siendo
modelo de todas las madres.

Señor Jesús:
Que también ellas luchen por la justicia
y que confíen en el Dios de los pobres:
El Dios que quiere pan en todas las mesas
y paz en todos los hogares;
el Dios que destruye el poder corrompido
y protege a los indefensos y humillados.

Señor Jesús:
Ilumina la vida de nuestras madres.
Premia sus desvelos y trabajos.
Da paz a las madres ya difuntas.
Bendice a todos los hogares.
Y que los hijos sean siempre
gloria y corona de las madres.

Oración por nuestras madres

Te damos gracias por nuestras madres, a las que Tu les has confiado el cuidado precioso de la vida humana desde su inicio.

Tú has dado a la mujer la capacidad de participar contigo en la creación de nueva vida. Haz que cada mujer puede llegar a comprender el pleno significado de esta bendición.

Mira a cada madre que está esperando un hijo, fortalece su fe en Tu paternal cuidado y amor para con ella y para su hijo en camino. Dale valentía en tiempos de miedo o dolor, comprensión en los momentos de incertidumbre y duda, y esperanza en tiempos de problemas. Concédele alegría en el nacimiento de su hijo.

Bendice a las madres a quienes les has dado el gran privilegio y la responsabilidad de ser formadoras de un niño o una niña.

Haz que todas ellas puedan fomentar la fe de sus hijos, siguiendo el ejemplo de María, la Madre de Tu Hijo.

Ayuda a todas las "madres espirituales", quienes están al cuidado de los hijos de  otros y asumen su tarea con amor maternal, que puedan descubrir que engendrar vida es mucho más que dar a luz.

Te pedimos que envíes el Espíritu Santo Consolador a las madres que han perdido hijos, que están enfermos o separados de sus familias, que se encuentran en peligro o problemas de cualquier tipo. Muéstrales Tu misericordia y dales fortaleza y serenidad.

Colma de tu paz a las madres que ya no están con nosotros, que disfruten en Tu presencia del fruto de sus esfuerzos en la tierra.

María, Madre del Cielo, intercede por todas las madres, sé su guía y consuelo. Alcánzales de Dios la Gracia para esta vida y la alegría eterna en la Gloria.

La mirada de María

Yo también quisiera poseer, Santa María,
ojos tan lúcidos como los tuyos.
Para comprender el Misterio que te hace grande
Para entender la Palabra que te hizo  feliz
Yo también quisiera tener tus ojos, Santa María,
para descubrir definitivamente a Jesús
y no perderlo ante tanto escaparate que la vida me ofrece.
Yo también quisiera tener tus ojos, Santa María,
y por encima de valles y de montes
saber que me espera un horizonte en Dios
con los brazos abiertos.
¿Cómo conseguir tu mirada?
¿Cómo alcanzar tu vista?
¿Cómo mantener la nitidez de tus ojos?
"Sólo con la oración", me respondes Santa María,
se limpian tanto los ojos como el alma
Sólo con la obediencia
se alcanza a ver lo que el mundo niega
Sólo con la confianza
los ojos llegan donde el hombre no atina
Sólo con la sencillez
los ojos traspasan lo que la inteligencia nos dificulta
¡Ayúdame, Santa María!
Dame esos ojos grandes que ven a Dios
Dame esos ojos limpios que contemplan a Cristo
Dame esos ojos penetrados por los rayos del Espíritu
Y, si acaso no puedo,
sólo te pido que no dejes de mirarme.
Amén.
 Ave María
J.Leoz

Tus pies, María


TUS PIES, MARIA
Van al ritmo de tu pensamiento: tengo que salir
Caminan con el timón de tu fe
Sorprenden por la rapidez de tu disposición
Avanzan sin tener más horizonte que el llegar para servir.
TUS PIES, MARIA
Apuntan en la dirección que Dios te marca
Corren presurosos para no llegar tarde
Se resienten cuando se detienen, 
y sanan cuando peregrinan
TUS PIES, MARIA
No saben estar en propia casa
suspiran siempre otra donde Tú puedas estar
otros a los que tú puedas lavar o curar
TUS PIES, MARIA
No conocen el descanso ni la tregua
siempre están en movimiento
fecundamente avanzan
constantemente se mueven
y sin pereza para dejar tu casa.
¿Cuales es, María, el secreto de tus pies?
¿No será acaso, María, los hermanos que te esperan?
¿No será, María, que no puedes permanecer sin hacer el bien?
¿No será, tal vez, que en los mil detalles es donde Tú disfrutas?
Gracias, María, por venir a visitarme
Como tu prima Isabel
yo también necesito de tus atenciones:
mi corazón anhela una caricia de madre
mis ideas necesitan ser ordenadas
mi cabeza un regazo donde repostar un momento.
Gracias, María, por poner tus pies en dirección a mi humilde casa.
Amén

Siempre que digo Madre


Siempre que digo madre, voy diciendo tu nombre;
siempre que pido ayuda, te estoy llamando a ti;
siempre que siento gozo es que en ti estoy pensando;
con tu nombre en los labios me acostumbro a dormir.

Siempre que digo MADRE es que digo María;
siempre que digo MADRE voy cantando tu amor.
Digo tu nombre y nombro a mi mejor amiga:
MARIA MADRE MIA Y MADRE DEL SEÑOR.

Siempre que yo te canto es mi canto esperanza;
siempre que yo te rezo es himno mi oración;
siempre que yo te hablo es mi voz alabanza,
y tu nombre yo llevo siempre en mi corazón.

Siempre que tengo dudas en ti encuentro certeza;
Siempre que tengo miedo eres tú mi valor;
siempre en mis desaliento eres tú mi confianza
y tu nombre yo invoco como ayuda y favor.
(J. Madurga)

Engrandece mi alma al Señor


Relajación después de la tormenta - sonidos ambientales

María, contigo y como tu

María, llena de gracia  y ejemplo de fidelidad: enséñanos a reconocer los dones de Dios y agradecerlos, a valorarlos y hacerlos fructificar.

Tú, esclava incondicional de Dios, maestra y discípula de Jesús, intercede por nosotras para que dando un sí incondicional a los planes de Dios, colaboremos con tu Hijo, el Maestro Bueno.

María de Nazaret, mujer trabajadora, haz que realicemos las cosas pequeñas con un corazón  grande, líbranos de pretender ser servidos, lánzanos a servir incondicionalmente a Cristo tu Hijo presente en cada hermano.

Madre de Jesús y Madre de la Iglesia, nos comprometemos a vivir las exigencias de nuestro bautismo: actuar como hijos de Dios, como hermanos;
Queremos hacer fructificar nuestros talentos en el servicio educativo que la Madre Iglesia nos ha confiado. 

Quiero tener tacto

QUIERO TENER TACTO
Para buscar a Dios y no perderlo
Para distinguir el error de la verdad
Para no andar por caminos equivocados
QUIERO TENER TACTO
Como el de María, vivo e inquieto
Como el de María, humano y divino
Como el de María, sereno  y humillado
Como el de María, obediente y activo
QUIERO TENER TACTO
Sin dejar la tierra, tocar el cielo
Sin dejar el cielo, no olvidar la tierra
Sin dejar de ser hombre, no olvidar a Dios
Sin dejar a Dios, sentirme plenamente hombre
QUIERO TENER TACTO
Para comprender y ser comprendido
Para vivir y ayudar a vivir
Para levantarme y ayudar a levantar
Para creer y ayudar a creer
QUIERO TENER TACTO
Como el de María, para bendecir a Dios
Como el de María, para sentir a Jesús
Como el de María, para disfrutar al Espíritu
Como el de María, para acariciar la cruz
QUIERO TENER TACTO
Y, si por lo que sea, sólo tengo para las cosas del mundo
te pido, María, que des otra sensibilidad a mis manos.
Amén.
 Ave María
J.Leoz

Bendice...


Ave María (Video)


martes, 26 de abril de 2016

Tarjetas de Pentecostés

Pulsando AQUI podrás descargar unas tarjetas de Pentecostés

¡Ven Espíritu Santo!

Cuando el olvido y la indiferencia nos alejan del hermano:
¡Ven Espíritu de Amor, Bondad y Ternura!

Cuando la incomprensión nos aísla:
 ¡Ven Espíritu de Sabiduría y Unión!

Cuando la mentira nos envuelve:
 ¡Ven Espíritu de Verdad!

Cuando las tinieblas nos encubren y envuelven la realidad:
¡Ven Espíritu de claridad y transparencia!

Cuando el egoísmo nos puede:
¡Ven Espíritu de Jesús, ayúdanos a ser para los demás!

Cuando la pereza nos paraliza:
¡Ven y sacúdenos Espíritu de servicio!

Cuando la incredulidad nos ciega:
¡Ven Espíritu Santo y danos sabiduría!

Cuando el desánimo nos domina:
¡Ven con tu Esperanza, Espíritu Santo!

Cuando la debilidad nos puede:
¡Ven Espíritu de Fortaleza!

Cuando la mediocridad es nuestro pan de cada día:
¡Ven Espíritu de Jesús y empújanos a una Entrega Total!

Cuando la tristeza nos amenaza:
¡Ven Espíritu de Alegría y fiesta cristiana!

Cuando la exigencia del Reino nos llama:
¡Ven Espíritu Santo y camina con nosostros!

Dejémonos llevar por el Espíritu

“Los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios, ésos son hij@s de Dios” (Rom.8,14)

Hemos recibido libertad de espíritu, no un espíritu de esclavitud y temor, sino imaginación y alas para volar y caminar por nuestro propio pie. Entonces, dejémonos llevar…
DEJÉMONOS LLEVAR POR EL ESPÍRITU.

Hemos recibido espíritu de servicio,
no un espíritu de servidumbre y dependencia, sino un gusto por ayudar de buena gana, una íntima satisfacción por sentirse útil. Entonces, dejémonos llevar…
DEJÉMONOS LLEVAR POR EL ESPÍRITU.

Hemos recibido espíritu de concordia,
no un espíritu de contradicción y discusión, sino de búsqueda de armonía
y buen entendimiento

que no es claudicar sino ser indulgente Entonces, dejémonos llevar… 
DEJÉMONOS LLEVAR POR EL ESPÍRITU.

Hemos recibido espíritu de justicia, no un espíritu justiciero y vengativo,
sino el sentido de lo que es justo y razonable, y por tanto, no es neutral, toma parte Entonces, dejémonos llevar…
DEJÉMONOS LLEVAR POR EL ESPÍRITU.