sábado, 20 de diciembre de 2014

Nos trae su cercanía

Unos días después, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre.
Lc 1, 39-45

María es la misionera que se acerca a nosotros para acompañarnos por la vida, abriendo los corazones a la fe con su cariño materno. Como una verdadera madre, ella camina con nosotros, lucha con nosotros, y derrama incesantemente la cercanía del amor de Dios. 
Papa Francisco, Evangelii Gaudium, 286

Vivir el domingo 4º de Adviento, ciclo B

LUCAS 1, 26-38
A los seis meses envió Dios al ángel Gabriel a un pueblo de Galilea que se llamaba Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. Entrando adonde estaba ella, el ángel le dijo: - Alégrate, favorecida, el Señor está contigo. Ella se turbó al oír estas palabras, preguntándose qué saludo era aquél. El ángel le dijo: - No temas, María, que Dios te ha concedido su favor. Mira, vas a concebir en tu seno y a dar a luz un hijo y le pondrás de nombre Jesús. Éste será grande, lo llamarán Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David su antepasado; reinará para siempre en la casa de Jacob y su reinado no tendrá fin. María dijo al ángel: - ¿Cómo sucederá eso, si no vivo con un hombre? El ángel le contestó: - El Espíritu Santo bajará sobre ti y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso al que va a nacer lo llamarán "Consagrado", "Hijo de Dios" Y mira, también tu pariente Isabel, en su vejez, ha concebido un hijo; la que decían que era estéril está ya de seis meses, porque para Dios no hay nada imposible (Gn 18,14). Respondió María: - Aquí está la sierva del Señor, cúmplase en mí lo que has dicho. Y el ángel la dejó.

UN ANUNCIO SORPRENDENTE

Lucas narra el anuncio del nacimiento de Jesús en estrecho paralelismo con el del Bautista. El contraste entre ambas escenas es tan sorprendente que nos permite entrever con luces nuevas el Misterio del Dios encarnado en Jesús.
El anuncio del nacimiento del Bautista sucede en «Jerusalén», la grandiosa capital de Israel, centro político y religioso del pueblo judío. El nacimiento de Jesús se anuncia en un pueblo desconocido de las montañas de Galilea. Una aldea sin relieve alguno, llamada «Nazaret», de donde nadie espera que pueda salir nada bueno.
Años más tarde, estos pueblos humildes acogerán el mensaje de Jesús anunciando la bondad de Dios. Jerusalén por el contrario lo rechazará. Casi siempre, son los pequeños e insignificantes los que mejor entienden y acogen al Dios encarnado en Jesús.
El anuncio del nacimiento del Bautista tiene lugar en el espacio sagrado del «templo». El de Jesús en una casa pobre de una «aldea». Jesús se hará presente allí donde las gentes viven, trabajan, gozan y sufren.
Vive entre ellos aliviando el sufrimiento y ofreciendo el perdón del Padre. Dios se ha hecho carne, no para permanecer en los templos, sino para «poner su morada entre los hombres» y compartir nuestra vida.
El anuncio del nacimiento del Bautista lo escucha un «varón» venerable, el sacerdote Zacarías, durante una solemne celebración ritual. El de Jesús se le hace a María, una «joven» de unos doce años. No se indica dónde está ni qué está haciendo. ¿A quién puede interesar el trabajo de una mujer? Sin embargo, Jesús, el Hijo de Dios encarnado, mirará a las mujeres de manera diferente, defenderá su dignidad y las acogerá entre sus discípulos.
Por último, del Bautista se anuncia que nacerá de Zacarías e Isabel, una pareja estéril, bendecida por Dios. De Jesús se dice algo absolutamente nuevo. El Mesías nacerá de María, una joven virgen. El Espíritu de Dios estará en el origen de su aparición en el mundo. Por eso, «será llamado Hijo de Dios».
El Salvador del mundo no nace como fruto del amor de unos esposos que se quieren mutuamente. Nace como fruto del Amor de Dios a toda la humanidad. Jesús no es un regalo que nos hacen María y José. Es un regalo que nos hace Dios.
José Antonio Pagola

Mensaje de Dios al hombre

Querido hombre:
Con gozo y alegría te comunico que ha llegado el tiempo, se ha cumplido la espera anunciada desde antiguo, ¡y ésta es la noticia!: os envío a mi Hijo.

Alegraos todos, poneos de fiesta porque hoy el cielo y la tierra se unen.

Decidlo a todos; anunciadlo por todos los rincones; pregonadlo allí donde hay desesperación y miedo: mi Hijo ha puesto su morada y ha establecido para siempre su domicilio en la ciudad de los hombres.

Lleva un mensaje de paz y de alegría. Lleva en su corazón todo lo mejor de mi corazón de Dios. Lleva en sus labios la palabra que los afligidos esperaban. Lleva en sus manos la bendición y la ayuda que muchas manos de hombres esperaban. Lleva en su mirada la profundidad del rostro de Dios.

Hombres, abrid los ojos, levantad la mirada: con vosotros está. ¡Reconoced al que ha salido del cielo para abrir las puertas cerradas! Desde ahora todo lo mejor ya es posible en la tierra. Desde ahora la tierra ya es también la “casa de Dios”, porque en ella habita mi Hijo,al que os envío.

No tembléis, hombres, ante esta presencia. Alegraos.

El Hijo que os envío es Salvador. Su presencia es sencilla. Ya podéis mirar a Dios, queridos hombres, sin miedo a morir. Ya podéis entablar un nuevo diálogo conmigo, según Él os enseñe.

Hombres, sabedlo, toda mi imaginación de Dios, todo mi amor reiterado desde antiguo… está concentrado en este Hijo, el recién nacido de Belén.

Vosotros, los sencillos, los que esperáis todo porque el corazón no está agostado por las cosas, sed los primeros en ir a Él y en reconocerlo… y cantad y proclamad: “Grande es el Dios de nuestros padres.”

Querido hombre, desde ahora, cuando quieras saber algo de mí no tienes más que ir a Él. Desde ahora, cuando el peso de tus cadenas te sea insoportable… no tienes más que ir a Él. Yo soy así. Yo, Dios, hago las cosas así: en la fragilidad de este Niño está todo mi poder de Dios. Creedlo. En este Niño recién nacido está la salvación y la Palabra final de Dios. Abrid, hombres, vuestros ojos; abrid vuestros oídos; abrid vuestro corazón; abrid vuestra esperanza… Abríos a esta novedad, hombres de todos los pueblos del mundo.

Este es el mensaje en esta noche. Está permitida la alegría. Está permitido soñar. Está permitido creer en la paz para los hombres… Está permitido creer que lo imposible será posible. Está permitido dar gracias y cantar… Hombres, en esta noche os está permitido mirar al sol en medio de la noche.

Yo, Dios, os comunico esto para que lo reconozcáis y caminéis como hombres razonables. Yo, Dios, os hablo estas cosa para que lo reconozcáis en la sencillez de un pesebre y en la soledad y silencio de esta noche. El grande, el que esperaron los profetas, el anunciado desde antiguo está ya entre vosotros. ¡Paz a los hombres que aman el nombre de Dios!.

Yo, Dios, os lo digo y lo hago. Yo, Dios, os lo anuncio.

La nostalgia de la Navidad (Pagola)

La Navidad es una fiesta llena de nostalgia. Se canta la paz, pero no sabemos construirla. Nos deseamos felicidad, pero cada vez parece más difícil ser feliz. Nos compramos mutuamente regalos, pero lo que necesitamos es ternura y afecto. Cantamos a un niño Dios, pero en nuestros corazones se apaga la fe. La vida no es como quisiéramos, pero no sabemos hacerla mejor.

No es sólo un sentimiento de Navidad. La vida entera está transida de nostalgia. Nada llena enteramente nuestros deseos. No hay riqueza que pueda proporcionar paz total. No hay amor que responda plenamente a los deseos más hondos. No hay profesión que pueda satisfacer del todo nuestras aspiraciones. No es posible ser amados por todos.

La nostalgia puede tener efectos muy positivos. Nos permite descubrir que nuestros deseos van más allá de lo que hoy podemos poseer o disfrutar. Nos ayuda a mantener abierto el horizonte de nuestra existencia a algo más grande y pleno que todo lo que conocemos. Al mismo tiempo, nos enseña a no pedir a la vida lo que no nos pueda dar, a no esperar de las relaciones lo que no nos pueden proporcionar. La nostalgia no nos deja vivir encadenados sólo a este mundo.

Es fácil vivir ahogando el deseo de infinito que late en nuestro ser. Nos encerramos en una coraza que nos hace insensibles a lo que puede haber más allá de lo que vemos y tocamos. La fiesta de la Navidad, vivida desde la nostalgia, crea un clima diferente: estos días se capta mejor la necesidad de hogar y seguridad. A poco que uno entre en contacto con su corazón, intuye que el misterio de Dios es nuestro destino último.

Si uno es creyente, la fe le invita estos días a descubrir ese misterio, no en un país extraño e inaccesible, sino en un niño recién nacido. Así de simple y de increíble. Hemos de acercarnos a Dios como nos acercamos a un niño: de manera suave y sin ruidos; sin discursos solemnes, con palabras sencillas nacidas del corazón. Nos encontramos con Dios cuando le abrimos lo mejor que hay en nosotros.

A pesar del tono frívolo y superficial que se crea en nuestra sociedad, la Navidad puede acercar a Dios. Al menos, si la vivimos con fe sencilla y corazón limpio.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Se manifiesta en la vida

El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.»
María contestó: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»
Y la dejó el ángel.
Lc 1, 26-38

María sabe reconocer las huellas del Espíritu de Dios en los grandes acontecimientos y también en aquellos que parecen imperceptibles. Es contemplativa del misterio de Dios en el mundo, en la historia y en la vida cotidiana de cada uno y de todos.
Papa Francisco, Evangelii Gaudium, 288

El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz

“El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz.” Jesús viene a nacer en ti como luz. El ha venido para iluminar tu vida, para dar sentido a tu vida.

Y viene porque el amor de Dios Padre es muy grande y quiere revelarte los secretos de la vida a través de su Hijo. Jesús es el Salvador y Él viene para revelarte qué es la verdad, qué es el amor, qué es la humildad, qué es la paz y en qué consiste la salvación.

El misterio de esta noche ha dejado iluminada todas las noches pues el Salvador ha venido a iluminar todas nuestras noches: «No temáis, os anuncio una gran noticia: “Hoy, en la ciudad de Belén, os ha nacido un Salvador”». ¿Se te quitarán todos tus miedos, confiarás en Él, lo acogerás como tu verdadero Salvador?

Haz de tu corazón la gruta de Belén, deja que allí te habite el misterio y haz este misterio vida. El gran regalo de la Navidad es que Jesús nazca en tu corazón.

Si quieres descubrir el verdadero sentido de la Navidad necesitas ojos iluminados del corazón, es decir, necesitas la fe y la humildad para acoger el misterio de la pobreza de Belén.

Jesús nace pobre en un pesebre y para Él no habrá posada, “fue a los suyos pero los suyos no le recibieron”.

Acércate delicadamente al misterio.

Jesús viene a solidarizarse con todos y a traer la salvación, y quiere que tú seas sus manos y sus pies para quien busca la salvación.

Adéntrate en el misterio de Belén con un a actitud de adoración, como los pastores.

Abre tu corazón al misterio de la pobreza de Belén, aviva en ti actitudes de humildad, de generosidad y siembra el amor del Niño Dios en tu entorno cercano y en este mundo que está hambriento de amor.

En el silencio de la noche entremos en las afueras de Belén, dejémonos iluminar por la estrella que conduce a Belén, contemplemos a María, a José y al Niño Dios. En el silencio de la noche busquemos la luz de Jesús.

Adviento: Recicla tu corazón

Se acerca la noche de la Luz

Se acerca la noche de la Luz, la noche de las estrellas, la noche de la Vida Nueva, la noche de un Nacimiento. Ya está cerca la noche en la que Dios te va a mirar con ojos de Niño, y te va a decir: ¿Me acoges esta noche en tu casa? ¿Tienes un sitio para mí en el regazo de tu corazón?
En esta noche se nos invita a reflexionar en el mundo en que nos ha tocado vivir..., y el que hacemos nosotros mismos.
- Un mundo lleno de Amor, pero a su vez lleno de odio, rencores, venganzas.
- Un mundo que lucha por la igualdad y la justicia, pero donde todo es desigual e injusto.
- Un mundo que disfruta de la naturaleza, de las playas, bosques, montañas..., pero un mundo que permite e incluso colabora a la destrucción continua de nuestro medio ambiente.
- Un mundo lleno de personas que buscan la felicidad y la Paz, pero que son capaces de obtenerla a costa de los demás.
- Un mundo lleno de personas y signos de esperanza, pero también de desesperanza.
Hoy, entra un poco en le profundo de tu corazón, ahí donde está Dios, y mírate con los ojos que Dios te mira: ¿Dónde estás tú en medio de este mundo?

jueves, 18 de diciembre de 2014

¡No temáis!

El ángel le dijo: «No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Te llenarás de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento. Pues será grande a los ojos del Señor.
Lc 1, 5-25

Uno se admira de los recursos que tenía el Señor para dialogar con su pueblo, para revelar su misterio a todos, para cautivar a gente común con enseñanzas tan elevadas y de tanta exigencia. Creo que el secreto se esconde en esa mirada de Jesús hacia el pueblo, más allá de sus debilidades y caídas. El Señor se complace de verdad en dialogar con su pueblo. 
Papa Francisco, Evangelii Gaudium, 141

No tengáis miedo, os traigo una buena noticia


NO TENGÁIS MIEDO.
OS TRAIGO UNA BUENA NOTICIA
OS HA NACIDO UN LIBERTADOR.

Es de noche en Belén, y los pastores son esclavos. Esclavos de la noche desapacible y de la necesidad de velar las ovejas. Esclavos de la leña húmeda y de los lobos que acechan. Esclavos del amo que paga mal y exige mucho. Esclavos de su intenso deseo de irse a casa y acostarse con su mujer. Esclavos de su ansia de ser ricos. Esclavos de sus envidias, de sus rencores, de su violencia. Es de noche en Belén.

Y hoy también es de noche. Yo me siento también como esclavo en la noche. Tanto querer vivir bien, tanto necesitar que me respeten y que me quieran, tanto luchar a codazos por sobrevivir en la competencia de cada día. Tanto soñar, tanto envidiar, tanto trabajar, tanto temer la enfermedad, la muerte, la pobreza. ¿Quién me libertará de esta noche de muerte que es a veces como siento mi vida?

Apareció en la noche de Belén la luz de una buena noticia. Dios es un niño pobre, necesitado, que nació en el amor entre gente sencilla. El ruido de la posada, el palacio del Rey, el esplendor del Templo, no han sido sitios buenos para el amor de Dios. Mejor la cuadra discreta, la intimidad del cariño, mejor la compañía de la gente sencilla que se sabe pobre. Mucho mejor.

La posada, el palacio y el templo ni se han enterado de que ha nacido un niño. Y sin embargo, están perdidos. No saben aún que ese niño es peligroso. Se enterará muy pronto el Rey, y buscará matarlo. Se enterarán los sacerdotes y lo crucificarán pensando acabar con él. La posada no se enterará nunca, porque se siente a gusto en el bullicio de la noche. Jerusalén, la gran ciudad, no se ha enterado, está dormida en medio de la noche. La noche. La noche no sabe aún que está perdida, que llega el amanecer, que está saliendo el sol y se acaba el poder de las tinieblas. Despierta, Jerusalén, que amanece, despierta, que llega tu luz.

Niño chiquito, frágil como la primera llama cuando prende la hoguera, que casi cualquier cosa puede acabar con ella. Pero la llama prenderá la hierba pobre de los pastores, y luego el matorral y el bosque y la pradera, y arderá hasta el agua de los ríos y del mar, y todas las falsas estrellas de la noche y el sol mismo van a parecer heladas al calor de este fuego. Cualquiera, parece, puede matar al niño, pero nadie podrá hacer que muera. Niño contagioso, todo el mundo es como paja seca anhelando prenderse en esa llama.

Este niño me salvará de mi noche de muerte. Mi envidia y mi pereza, mi necesidad de disfrutar cada vez más, mi rencor, mi violencia y mi avaricia, lo que seca mi vida y la hace estéril, lo que cierra las sombras y me hunde en la falta de sentido, lo que me roba la paz y la esperanza, lo que convierte cada día en una estepa desolada y sin agua, la noche de mi vida...

Una buena noticia por palabra del ángel. Hay salvación, hay luz, no tengáis miedo. No es más fuerte la noche, no es más fuerte la violencia, no es más fuerte la injusticia, no es más fuerte el odio, no es más fuerte el dinero. Dios es más fuerte. Parece un niño, pero es indestructible.

No os dejéis engañar por los medios, pregoneros de la noche. Trompetean el reino de las tinieblas, disfrutan voceando el poder de las sombras, el triunfo de los placeres fáciles, hacen dinero vendiendo fotos de la desgracia, se desviven por halagar al poderoso, sientan en tronos, por un día, el humo vano de la belleza, el dinero, la fuerza, los ídolos de barro, los que fascinan un momento y dejan mal sabor de boca, los que esclavizan y convierten a las personas en muñecos de tierra sin espíritu, sin destino, botijos frágiles, decorados y barnizados en colores brillantes, rellenos de oscuridad, panzudos, presuntuosos y vacíos.

Vamos a Belén, pastores, sencillos, insignificantes pastores. Para Dios no sois insignificantes, a vosotros se os ha regalado la luz, a vosotros os han quitado el temor, vosotros os habéis enterado de que el mundo se salva por el amor sencillo. No tengáis miedo a la noche; hay luz para caminar. No tengáis miedo al poder de Herodes, que no podrá con el niño. No tengáis miedo al orgullo engreído de los sacerdotes y los doctores, que ni matándolo le harán morir.

Noche para la fe, noche para la esperanza. Noche para hacer un acto de fe y de esperanza en el poder salvador del amor sencillo, encarnado, cotidiano. El niño se va a salvar por los cuidados de María, por el esfuerzo de José. Jesús va a vivir para siempre en el corazón y en las obras de los pobres de espíritu, de los misericordiosos, de los limpios de corazón.

Noche para llorar de alegría junto al pesebre, sabiendo que la vida está salvada, que las sombras del poder de las tinieblas no pueden nada contra este niño, que nada ni nadie nos puede apartar del amor de Dios que resplandece en el amor sencillo, presente cada día en las personas que han abierto su casa a la palabra, la palabra hecha niño.

¿Me permite sugerir que esta noche tenemos que ir a la Misa del Gallo?. Cenaremos menos y más deprisa que otros años. Saldremos de casa, y hará frío. Nos juntaremos, quizá unos pocos, casi en silencio, mientras muchos montan su juerga y hacen ruido. Y lloraremos de alegría por la luz, el amor, la sencillez. Sentiremos la presencia de Dios, nos alimentaremos otra vez con la Palabra, gustaremos a Dios-pan para el camino. Y calarán hasta el fondo de nuestra alma las palabras del ángel:

NO TENGÁIS MIEDO. OS TRAIGO UNA BUENA NOTICIA:
OS HA NACIDO UN LIBERTADOR.

José Enrique Galarreta

Video Navidad Digital

Estupendo video para decir "feliz Navidad" y para recordar su sentido


"Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento" (cf. Lucas 2, 4-7).
Seguro que ayudará a reflexionar y a dar el verdadero sentido que tiene la Navidad.

Deja tus redes y reza

Jesús sigue naciendo en nuestra vida cada día, en cada acontecimiento. Hoy queremos unirnos a todos los hombres y mujeres de este mundo, especialmente a los más desfavorecidos. A aquellos en los que Dios se manifiesta de forma especial…

Hace ya más de 24 años que, llegando las fechas de Navidad, entonamos de nuevo esa antigua canción de José Luis Perales: “Navidad es Navidad”… Se ha convertido en slogan navideño para aquellos que deseamos un mundo mejor y para aquellos a los que la Navidad toca especialmente el corazón queriendo recordar situaciones de nuestro mundo en las que queremos que Jesús de nuevo vuelva a nacer.

Hoy esta canción resuena por dentro con toda la novedad del momento. Sus acordes se acompasan en la actualidad de nuestra historia..

La tierra se alegra y se entristece la mar, ese mar azotado por los huracanes, desbordado por el viento impetuoso que hace de las aguas serenas y tranquilas un oleaje devastador.

¡Dejan sus redes y rezan tantos y tantos habitantes de las costas tropicales que lo han perdido todo! ¡Tantos niños visitados por Katrina, Wilma, Alpha… que vieron cómo se marchaban sus familiares más cercanos!

¡Miran la estrella pasar los tripulantes de las pateras  que, cargados de esperanza y miedo, se lanzan a la aventura de buscar una vida más digna y justa!

Hacen en su barco un altar los subsaharianos que se preparan para el asalto de la muralla que les conducirá a un país en el que reine la paz y prosperidad. Tantas personas sencillas y humildes que hacen de Jesús, niño y pobre, elemento fundamental en el camino de cada día.

Las noches blancas de hospital desean dejar su llanto en la noche de navidad pero el dolor y la pérdida de los seres más queridos hacen que su llanto se prolongue. Hospitales africanos, asiáticos, latinoamericanos… que carecen de los elementos básicos para atender a los cientos de personas enfermas que alargan sus manos esperando encontrar una mano amiga cargada de ayuda y solidaridad.

Deseo decirles a los caminantes sin hogar, que vengan a mi casa esta noche, la casa de un mundo que albergue a todos por igual sin distinción de raza o color, de posición económica o social. Una casa de puertas abiertas a compartir amor y felicidad.

Caminante refugiado, caminante doliente, deja tu alforja llenar de esperanza, de confianza en que este mundo puede cambiar. Que las riquezas pueden ser repartidas equitativamente y… que la mayor riqueza reside en nuestro interior, esa que nadie nos puede quitar. Si miras hacia atrás sufres, si miras hacia delante te entristeces, pero si miras a los lados verás a Jesús caminando contigo acompañando todo lo que vives y eres.

¡Ven soldado, vuelve ya!, para sanar tus heridas, para prestarte esa paz que deseas encontrar en Irak y en tantos pueblos donde la violencia se adueña de nuestros corazones. Donde es más importante el dinero conseguido con la exportación de armas que la vida humana, donde la violencia se alza como bandera de las naciones queriéndonos recordar que la persona no cuenta, que el dinero es el rey.

Si escuchamos el mensaje, dejaremos el odio y construiremos la paz que une a los pueblos y a las personas. Iremos con Él en Navidad, en verano y en pascua, porque Él será el centro que nos mueva a vivir en armonía y fraternidad.

Que las notas de esta canción sigan haciendo eco en este nuestro mundo, tan dividido y fragmentado. Que cuidemos la tierra que Dios nos ha dado colaborando y mimando cada una de sus criaturas.

Que seamos artífices de la paz en nuestro entorno más cercano y también en el más lejano.

Que no cerremos los ojos ante la llegada de la navidad pensando en luces de colores y árboles decorados de bonitas figuras. Que nuestra figura principal y central sea la de un Dios hecho niño que se hizo débil con el débil y humilde por siempre jamás.

Encar_AM

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Nos trae esperanza

"José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados."
Mt 1, 18-24

Y en el desierto se necesitan sobre todo personas de fe que, con su propia vida, indiquen el camino hacia la Tierra prometida y de esta forma mantengan viva la esperanza. En todo caso, allí estamos llamados a ser personas-cántaros para dar de beber a los demás. A veces el cántaro se convierte en una pesada cruz, pero fue precisamente en la cruz donde, traspasado, el Señor se nos entregó como fuente de agua viva. ¡No nos dejemos robar la esperanza! 
Papa Francisco, Evangelii Gaudium, 86

Canción de Navidad de Reflejos de Luz

Pulsando sobre la imagen podéis descargar la canción de navidad que hemos hecho desde Reflejos de Luz.   Con ella queremos expresaros nuestra más sincera felicitación de Navidad. Os deseamos que la armonía, paz y solidaridad de estos días se haga extensiva a los 365 días del nuevo año que pronto comenzará.
Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo 2014. Mañana pondremos a vuestra disposición un video elaborado con nuestra canción. De momento aquí tenéis el MP3.
Gracias a todos los que han participado en esta iniciativa y a los que nos han apoyado.
"Hemos sido convocados a vivir juntos un mundo mejor y, si remamos mar adentro lograremos hacer realidad el amor".

Aquí podéis descargar la letra y los acordes de la canción.

Una estrella en el mar anuncia navidad
Mi timón encamino hacia su claridad.
En el barco tú estás remando sin cesar
junto a ti otros navegan buscando libertad.
Buscando libertad.

PUES HEMOS SIDO CONVOCADOS
A VIVIR JUNTOS UN MUNDO MEJOR
Y SI REMAMOS MAR ADENTRO
LOGRAREMOS HACER REALIDAD EL AMOR.

Navegar es creer que es posible cambiar
Que las manos unidas son reflejos de Dios.
Unas manos abiertas a la paz y el perdón
y que acogen a Dios en su humilde portal,
En su humilde portal.

Navidad, navidad siempre habrá navidad,
a lo ancho del mar tu canción llegará.
Con un grito de paz y un susurro de amor,
con un gesto cercano y un abrazo de hermano
y un abrazo de hermano.

Reflejos de Luz

Menú de Nochebuena

INGREDIENTES: 

FAMILIA (es aquí donde todo comienza)
AMIGOS (nunca deben faltar)
PACIENCIA (la mayor cantidad posible)
LAGRIMAS (secarlas todas) 
SONRISAS (las más variadas)
PAZ (en gran cantidad)
PERDÓN (muchísimo y de diversas maneras)
ENEMIGOS (de ser posible, ninguno)
ESPERANZA (no perderla jamás)
CORAZÓN (mientras más grande, mejor!)
AMOR (puede abusar) 
CARIÑO (importante!!!)
SUEÑOS E ILUSIONES (todos los que tengas)
AGRADECIMIENTO (por nada del mundo podría faltar)
DIOS (es la esencia de la receta)

MODO DE PREPARAR:
Reúne a tu familia y tus amigos. 
Olvídate de los momentos de rabia y desesperación pasados.
Si necesitas, usa toda tu paciencia.
Seca las lágrimas y sustitúyelas por sonrisas.
Junta la paz y el perdón y ofrécelo a tus enemigos.
Deja que la esperanza crezca en tu corazón. 
Agregar a la mezcla anterior, todo el amor y el agradecimiento que tengas y muchísimas ganas y cariño.
Poco a poco ve incorporándole a la receta, tus sueños y tus ilusiones.
Y colocándolo al calor de tus esperanzas, encomienda todo a Dios. 

RECORDAR:
No siempre los ingredientes de la vida son gustosos, por lo tanto hay que saber mezclarlos como se van ofreciendo y presentando, y hacer con todo un plato de buen sabor. ...Y no se olviden de tener cerca todos los días esta receta. Aunque algunos ingredientes en estos tiempos parecen difíciles de conseguir podemos obtenerlos con un poco de esfuerzo y si mezclamos bien nuestro plato será único e inolvidable.

Entonces: 

¡Manos a la obra! 

Puedes empezar hoy y recordar siempre este día ya que es posible renacer y hacer de nuestra vida una vida diferente... 
No depende de otros... 
No depende de lo que tengas o de lo que te falta... 
Solamente depende de ti y de tu amor por la Familia.

Oración comunitaria 4º domingo de Adviento, ciclo B

Para descargarla PINCHAD AQUÍ

Un tango gigantesco para celebrar los 78 años de Francisco

Se dice pronto: 78 años. Esa es la venerable edad que hoy cumple Francisco, y que sin embargo no le impide desplegar una increíble actividad. "Tengo mis achaques y a esta edad los achaques se sienten. Pero estoy en manos de Dios, hasta ahora puedo llevar un ritmo de trabajo más o menos bueno", aseguraba hace unos días en una entrevista al diario La Nación.

Francisco festejó el año pasado festejó su 77 cumpleaños comiendo con unos 'sintecho'. Y hoy, para celebrar sus 78 años, al Papa argentino le han preparado una buen milonga: 3.500 tanguistas llegados de todos los rincones de Italia, de Europa y hasta del mundo se reunirán en la Plaza de San Pedro y a las 12.00 horas, concluida la audiencia general que todos los miércoles celebra el pontífice, bailarán para él. Al fin y al cabo, de joven Jorge Mario Bergoglio era un apasionado del tango y aún hoy se estremece cuando escucha a Astor Piazzolla.

La iniciativa ha sido bautizada con el nombre "un tango para Francisco" y fue lanzada a través de las redes sociales por una tal Cristina Camorani, una profesora de baile de Conventello (en Ravenna, norte de Italia) que ni en sus mejores sueños se imaginó nunca que su idea tendría la multitudinaria acogida que ha acabado teniendo: "Seremos unos 3.500 en la Plaza del San Pedro para el cumpleaños del Papa Francisco.