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A partir de los 40
Plata en los cabellos.
Oro en los dientes.
Piedras en los riñones.
Azúcar en la sangre.
Plomo en los pies.
Hierro en las articulaciones.
Y una fuente inagotable de "gas natural".
¡Nunca se pensó que a partir de los 40
se pudiera llegar a tener tanta riqueza!
Belén es escalar alturas
Acercarse a Belén ,
es acercarse al mundo de los sueños más hermosos.
Porque Belén no es una ciudad de nuestro mundo,
sino un rincón del corazón humano.
En Belén hemos nacido todos,
en Belén se apacienta nuestra infancia.
Aquí giró la historia.
Aquí nació la vida.
Hasta Belén, ser hombre
era nacer para vivir rodando
por la cuesta del tiempo.
Desde Belén , ser hombre
es aprender la enorme
aventura de escalar las alturas.
Aquí, ser hombre se convirtió en ser Hijo de Dios.
Aquí, el Dios de los cielos
inició la locura de volverse pequeño.
Por eso las campanas de Belén están locas,
replican y replican para explicarle al mundo
la alegría del cielo,
para que todos sepan que el hombre está a salvado
ahora que Dios se ha hecho hombre como nosotros.
Mirar, mirar las casas de Belén, apiñadas,
apretadas las unas a las otras,
lo mismo que un rebaño aterido,
como un coro de monjas asustadas.
Mirar su letanía de agudos campanarios
que señalan al cielo con sus dedos alzados
para decir a todos: Por aquí vino Dios.
Contemplar el mercado, sus hombres y mujeres,
sus pobres baratijas, sus comidas caseras.
El Dios de las alturas nunca fue un exquisito,
ni una ciudad fría de gélidos burócratas,
sino en pobreza de los pobres más pobres ,
en calles malolientes donde el hombre agita,
en un triste pueblo despreciado de todos.
No busquemos en Belén hermosas catedrales,
iglesias esplendentes, basílicas radiantes,
la flecha luminosa de las agujas góticas,
las vidrieras de fuego donde ardió el Medioevo.
Todo en Belén es pobre
como el Dios que lo habita.
Y ahora...,pasar conmigo por la pequeña puerta
que conduce a la gruta.
Una puerta que tiene la estatura de un niño
y en la que hay que agacharse para poder entrar.
Porque para llegar hasta el Dios de los cielos
sólo hay dos caminos:
la puerta de la infancia
y la humildad.
Para ver a Jesús, es necesario
doblar el espinazo del orgullo,
agachar la cabeza de nuestras importancias,
hacerse niños como El se hizo.
Y ahora...,arrodillémonos: Aquí ocurrió el prodigio,
aquí una virgen-Madre iluminó la tierra,
aquí por primera vez se oyó el llanto de Dios,
aquí la sangre humana se vio multiplicada,
aquí un diminuto corazón de chiquillo
fue, por primera vez, el corazón de Dios.
Aquí, entre estas paredes de humedad y de piedra,
entre dos animales asustados y atónitos,
nació aquel cuerpo y sangre
que el hombre comería por los siglos de los siglos.
Alejar nuestros ojos de los falsos adornos
que camuflan la gruta,
no contemplemos ;
las lámparas ni las raídas de sedas
que quieren ocultar
el oro santo de la sencillez.
Cerrar más bien los ojos y asombrémonos.
Dejar que sea el corazón quien mire.
Y , después , alegrémonos igual que los pastores
que en esta misma gruta escucharon su anuncio:
gloria a Dios en el cielo.
paz a los hombres de buena voluntad.
Levantar nuestras manos para dar también gloria
y dejad que la paz penetre en nuestra alma
como la gran nevada de la misericordia.
Dejar que, dos mil años depuse,
el Niño vuelva a nacer en nosotros,
convertir nuestras almas en el portal viviente.
Y sea nuestra casa como un nuevo Belén.
Soy barro (Oración)
Señor, soy barro, bien lo sabes; frágil y maleable como él.
A veces me rompo, pero tú con amor de Padre,
recompones los fragmentos, y me das una forma nueva.
Vuelves a poner dentro de mí
tu imagen y la energía imensa de tu amor,
que me hace sentir tan fuerte y capaz de todo.
Esa es mi riqueza, mi único valor.
No permitas que el barro lo ensucie, Señor
porque es un regalo a compartir.
Que así sea!
Danos un corazón grande
Señor y Padre nuestro,
danos un corazón grande,
capaz de reconocer en nosotros
todos y cada uno de tus dones.
Líbranos de la falsa humildad
que nos impide descubrir
en nuestra vida
la maravilla de tu acción
misericordiosa.
Enséñanos a sabernos
pequeños pero no despreciables,
siervos pero no esclavos,
pobres pero verdaderos hijos tuyos,
y a cantar con alegría y acción de gracias
que has hecho obras grandes
en nosotros
y tu nombre es santo.
Ayúdanos a cultivar con esmero
todas las semillas que tu amor fecundo
va sembrando
en el campo de nuestra vida,
para que, gracias a la acción
de tu Espíritu,
crezcan y fructifiquen
para alabanza de tu gloria.
Te lo pedimos por medio de tu Hijo,
Cristo resucitado,
y por intercesión de María,
madre y hermana,
agraciada y agradecida,
cantora de las maravillas de Dios.
Haznos vivir siempre, como ellos,
en espíritu de bendición, de alabanza
y de acción de gracias. Amén.
Ángel Sanz Arribas, cmf
¿Día de la Mujer? Vivir despeinada como Mafalda (Video)
¡Cómo me gustaría que desapareciera el Día Internacional de la Mujer!
Sería estupendo que mujeres y hombres viviéramos en total igualdad, por fin, y que no hiciera falta celebrar un día en el año si no que todos los días fuera la fiesta de las personas sin distinción de sexos. Hasta que eso ocurra veamos este estupendo vídeo y atrevámonos todos a seguir los consejos.
¡Cómo me gusta vivir despeinada como Mafalda!
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