jueves, 29 de mayo de 2014

Compartiendo vida... Las personas son regalos


Las personas son regalos que la vida me ha dado. 
Vienen envueltos, unos bellamente y otros de una manera menos atractiva. 
Algunos han sido maltratados en el correo; otros llegan como "Entrega Especial"; algunos llegan envueltos ligeramente, otros cerrados con gran rigidez. 
Pero la envoltura no es el regalo, es fácil equivocarse en este sentido, juzgando el contenido por el estuche. 
A veces el regalo se abre con facilidad; otras se necesita la ayuda de otras personas. 
Los que vienen envueltos con demasiado pegamento tal vez es porque tienen miedo, quizá han sido heridos antes y no quieren ser lastimados de nuevo. 
Yo soy un  un regalo y los demás son regalos para mi. Poseo características que son sólo mías... sin embargo, algunas veces tengo miedo de mirar dentro de mi envoltura. 
Tal vez temo decepcionarme. Pudiera ser que en realidad nunca he aceptado el regalo que soy. 
Cada encuentro y comunicación entre personas es un intercambio de regalos. 
Mi regalo soy yo, tú eres tu regalo. 
Somo obsequios de Dios unos para otros. 
Es difícil pensar que aquel que me ha hecho daño es también un regalo de Dios, pero si vemos la ofensa como una envoltura maltratada y no nos quedamos con ella, seguramente encontraremos un hermoso regalo, pues en cada acontecimiento Dios nos ofrece una enseñanza para crecer en su amor, en nuestra fe...
Nosotros mismos podemos tener una envoltura tan maltratada por el tiempo y/o las circunstancias, pero lo que llevamos dentro siempre será hermoso, pues quien lo puso ahí es nuestro Creador, solo tendríamos que mirar hacia adentro y estar listos para darnos...
Descubre en tu interior todos los dones con los que Dios te formó y sé un precioso regalo para los que te necesitamos.

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