Jugar con tu hermano

Jugar con los hermanos es una bonita y entretenida manera de compartir aquello que somos y vivimos.
Se puede jugar con los hermanos de forma constructiva o de forma destructiva.
Cuando utilizamos a las personas, cuando pisamos sus iniciativas, cuando no permitimos el criterio de los otros, cuando solo nos miramos a nosotros mismos, cuando prevalece lo que yo pienso aún a costa del otro... estamos "jugando negativamente" con nuestro hermano.
Destruyamos las barreras que separan, los machetes que cortan, las distancias que alejan, el egoísmo que envilece y el individualismo que aísla y... ¡salgamos al encuentro de nuestro hermano para jugar desde lo constructivo!
¡Es mucho lo que puedes ofrecer a tu hermano! Tan sólo basta que aquello que eres en lo más profundo salga a la luz en forma de compartir.

Encar

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