Y tu... ¿estás dejando huellas?
Un hombre que acababa de encontrarse con Jesús Resucitado, iba a toda prisa por el camino de la vida, mirando por todas partes y buscando. Se acercó a un anciano que estaba sentado al borde del
camino y le preguntó:
- "Por favor, señor, ¿ha visto pasar por aquí a algún cristiano?"
El anciano, encogiéndose de hombros le contestó:
- "Depende del tipo de cristiano que ande buscando".
- "Perdone", dijo contrariado el hombre, "pero soy nuevo en esto y no conozco los tipos que hay. Sólo conozco a Jesús".
Y el anciano añadió:
- "Pues sí, amigo; hay de muchos tipos y maneras. Los hay para todos los gustos: hay cristianos por cumplimiento, cristianos por tradición, cristianos por costumbres, cristianos por superstición, cristianos por obligación, cristianos por conveniencia, cristianos auténticos..."
- "¡Los auténticos! ¡Esos son los que yo busco! ¡Los de verdad!", exclamó el hombre emocionado.
- "¡Vaya!", dijo el anciano con voz grave. "Esos son los más difíciles de ver. Hace ya mucho tiempo que pasó uno de esos por aquí, y precisamente me preguntó lo mismo que usted".
- "¿Cómo podré reconocerle?"
Y el anciano contestó tranquilamente:
- "No se preocupe amigo. No tendrá dificultad en reconocerle.
Un cristiano de verdad, no pasa desapercibido en este mundo de sabios y engreídos. Lo reconocerá por sus obras. Allí donde van, siempre dejan huellas.
Y tu... ¿estás dejando huellas?
Papa Francisco en mensaje Urbi et Orbi: Dejémonos renovar por misericordia de Dios
VATICANO, 31 Mar. 13 / 09:11 am (ACI/EWTN Noticias).- En su mensaje pascual Urbi et Orbi por el domingo de Resurrección, ante más de 250 mil fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco invitó a los cristianos a dejarnos “renovar por la misericordia de Dios, dejemos que la fuerza de su amor transforme también nuestras vidas”.
A continuación el texto completo del mensaje Urbi et Orbi del Papa Francisco:
Queridos hermanos y hermanas de Roma y de todo el mundo: ¡Feliz Pascua!
Es una gran alegría, al comienzo de mi ministerio, poderos dar este anuncio: ¡Cristo ha resucitado! Quisiera que llegara a todas las casas, a todas las familias, especialmente allí donde hay más sufrimiento, en los hospitales, en las cárceles.
Quisiera que llegara sobre todo al corazón de cada uno, porque es allí donde Dios quiere sembrar esta Buena Nueva: Jesús ha resucitado, está la esperanza para ti, ya no estás bajo el dominio del pecado, del mal. Ha vencido el amor, ha triunfado la misericordia. Siempre vence la misericordia de Dios.
También nosotros, como las mujeres discípulas de Jesús que fueron al sepulcro y lo encontraron vacío, podemos preguntarnos qué sentido tiene este evento (cf. Lc 24,4).
¿Qué significa que Jesús ha resucitado? Significa que el amor de Dios es más fuerte que el mal y la muerte misma, significa que el amor de Dios puede transformar nuestras vidas y hacer florecer esas zonas de desierto que hay en nuestro corazón.
Esto puede hacerlo el amor de Dios. Este mismo amor por el que el Hijo de Dios se ha hecho hombre, y ha ido hasta el fondo por la senda de la humildad y de la entrega de sí, hasta descender a los infiernos, al abismo de la separación de Dios, este mismo amor misericordioso ha inundado de luz el cuerpo muerto de Jesús, y lo ha transfigurado, lo ha hecho pasar a la vida eterna.
Jesús no ha vuelto a su vida anterior, a la vida terrenal, sino que ha entrado en la vida gloriosa de Dios y ha entrado en ella con nuestra humanidad, nos ha abierto a un futuro de esperanza.
He aquí lo que es la Pascua: el éxodo, el paso del hombre de la esclavitud del pecado, del mal, a la libertad del amor y la bondad. Porque Dios es vida, sólo vida, y su gloria somos nosotros, es el hombre vivo (cf. san Ireneo, Adv. haereses, 4,20,5-7).
Queridos hermanos y hermanas, Cristo murió y resucitó una vez para siempre y por todos, pero el poder de la resurrección, este paso de la esclavitud del mal a la libertad del bien, debe ponerse en práctica en todos los tiempos, en los momentos concretos de nuestra vida, en nuestra vida cotidiana.
Cuántos desiertos debe atravesar el ser humano también hoy. Sobre todo el desierto que está dentro de él, cuando falta el amor de Dios y del prójimo, cuando no se es consciente de ser custodio de todo lo que el Creador nos ha dado y nos da. Pero la misericordia de Dios puede hacer florecer hasta la tierra más árida, puede hacer revivir incluso a los huesos secos (cf. Ez 37,1-14).
He aquí, pues, la invitación que hago a todos: Acojamos la gracia de la Resurrección de Cristo. Dejémonos renovar por la misericordia de Dios, dejemos que la fuerza de su amor transforme también nuestras vidas; y hagámonos instrumentos de esta misericordia, cauces a través de los cuales Dios pueda regar la tierra, custodiar toda la creación y hacer florecer la justicia y la paz.
Así, pues, pidamos a Jesús resucitado, que transforma la muerte en vida, que cambie el odio en amor, la venganza en perdón, la guerra en paz. Sí, Cristo es nuestra paz, e imploremos por medio de él la paz para el mundo entero.
Paz para Oriente Medio, en particular entre israelíes y palestinos, que tienen dificultades para encontrar el camino de la concordia, para que reanuden las negociaciones con determinación y disponibilidad, con el fin de poner fin a un conflicto que dura ya demasiado tiempo.
Paz para Iraq, y que cese definitivamente toda violencia, y, sobre todo, para la amada Siria, para su población afectada por el conflicto y los tantos refugiados que están esperando ayuda y consuelo. ¡Cuánta sangre derramada! Y ¿cuánto dolor se ha de causar todavía, antes de que se consiga encontrar una solución política a la crisis?
Paz para África, escenario aún de conflictos sangrientos. Para Malí, para que vuelva a encontrar unidad y estabilidad; y para Nigeria, donde lamentablemente no cesan los atentados, que amenazan gravemente la vida de tantos inocentes, y donde muchas personas, incluso niños, están siendo rehenes de grupos terroristas.
Paz para el Este la República Democrática del Congo y la República Centroafricana, donde muchos se ven obligados a abandonar sus hogares y viven todavía con miedo.
Paz en Asia, sobre todo en la península coreana, para que superen las divergencias y madure un renovado espíritu de reconciliación.
Paz a todo el mundo, aún tan dividido por la codicia de quienes buscan fáciles ganancias, herido por el egoísmo que amenaza la vida humana y la familia, egoísmo que continúa la trata de personas... !la esclavitud más extendida en el siglo XXI.
La trata de personas es la esclavitud más extendida del siglo XXI! Un mundo desgarrado por la violencia ligada al tráfico de drogas y la explotación inicua de los recursos naturales. Paz a esta Tierra nuestra.
Que Jesús Resucitado traiga consuelo a quienes son víctimas de calamidades naturales y nos haga custodios responsables de la creación.
Queridos hermanos y hermanas, a todos los que me escuchan en Roma y en todo el mundo, les dirijo la invitación del Salmo: «Dad gracias al Señor porque es bueno, / porque es eterna su misericordia. / Diga la casa de Israel: / “Eterna es su misericordia”» (Sal 117,1-2).
El Amor ha triunfado ¡Somos campeones!
Jn 20,1-9
Solo un corazón que ama es capaz de entender las palabras de Jesús sobre la resurrección. El discípulo amado comprende y cree. No se puede creer en la resurrección solo con la razón. Cuando vivimos la experiencia de sentirnos amados por el Señor, entonces estamos en la onda de la comprensión, de la cercanía con su misterio, que es siempre misterio de amor. Gente apasionada como María Magdalena es capaz de contagiar a otros los sentimientos que están viviendo. Ella moviliza a Pedro y al discípulo amado. Nosotros también estamos llamados a entrar en la experiencia de la resurrección y a dinamizar a otros para que hagan camino hasta comprender lo que continuamente sucede cuando estamos abiertos al amor de Dios. Abramos nuestro corazón en medio de la oscuridad para que la Luz brille como cirio de esperanza y presencia del Resucitado. Hermanos, ¡aleluya!, el Amor ha triunfado, somos campeones, campeones del Amor que nos regala Cristo Resucitado, vencedor del mal y de la muerte.
Como María, como Pedro y el discípulo amado, salgamos corriendo hacia el sepulcro, para que el Señor nos conceda abrirnos al misterio de su amor, al misterio de la vida.
Os traigo Luz
Os traigo la luz, para que brille en la oscura tiniebla y mi vida, ahora eterna,para que vuestra muerte ya no sea un para siempre.
¿Aún me preguntáis qué os traigo?
Mi cuerpo lacerado, pero victorioso por el Creador
Mis manos taladradas, pero abiertas para abrazaros
Mis pies atravesados, pero dispuestos a acompañaros
¿Y todavía me preguntáis que qué os traigo?
Os traigo el secreto para ser fuertes: la fe
Deposito ante vosotros la posibilidad de ser libres
el esfuerzo de quien sabe que hay un Alguien después
la seguridad de que, tras el velo del Viernes Santo,
mi Padre os aguarda a los que esperáis y creéis en El
¿QUÉ NOS TRAES, SEÑOR,
EN ESTA MAÑANA DE PASCUA?
Os avanzo una gran noticia: la muerte, con la mía
ha sido aniquilada y vencida.
Cuando un día caigáis en sueño profundo
comprenderéis el fruto de este amanecer pascual:
seréis eternos, como mi Padre es eterno,
estaréis convocados a una fiesta sin final
donde, vuestros ojos, se asombrarán
ante la belleza del rostro de Aquel que os creó
¿Todavía me preguntáis qué os traigo?
Frente a un mundo pequeño,
os regalo un Reino inmenso
Frente al llanto del suelo, os garantizo la dicha eterna
Frente a la cruz pesada, os anuncio el consuelo divino
Frente al absurdo de la muerte, la vida conquistada
Y, junto con todo esto, os traigo un ruego
¡CREED EN DIOS! ¡ESPERAD EN DIOS!
Que El, como a mí, os dará vida plena y resucitada
Los testigos de Cristo resucitado
En este enlace podréis ver una unidad didáctica para pizarras digitales sobre la resurrección
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Tres cosas que deberías saber sobre las patatas
La forma de una patata frita se asemeja bastante a la estructura del Universo.
Se trata de un paraboloide hiperbólico, o en otras palabras, una silla de montar. Esta forma de la naturaleza, que los astrofísicos consideran que es también la adoptada por el Universo, minimiza la deformación de la patata cuando, debido a los cambios de temperatura en la sartén, es sometida a tensiones.
Las patatas deben conservarse en un sitio fresco, seco y oscuro por cuestiones químicas.
En presencia de la luz, en las patatas se forma solanina, un alcaloide amargo y tóxico que la patata utiliza como fungicida y pesticida para protegerse, pero que ingerida por el hombre en altas concentraciones puede resultar letal. La biosíntesis de la solanina ocurre paralelamente a la síntesis de clorofila, por lo que se recomienda no comer las zonas verdes de la patata. También es interesante saber que algunas variedades del tubérculo contienen un pigmento llamado antoxantina que reacciona con el hierro de los utensilios de cocina. Por eso, para evitar que las patatas se pongan negras, es conveniente usar cuchillos de acero inoxidable.
Asadas, combaten la hipertensión.
A pesar de su mala reputación, las patatas no deberían eliminarse de los ingredientes una dieta sana por considerar que “carecen de valor nutricional”. Por el contrario, una patata tiene solo 110 calorías y docenas de fitoquímicos y vitaminas, según Joe Vinson, de la Universidad de Scranton (EE UU), que recomienda cocinarlas asadas para que no pierdan sus propiedades. Además, Vinson y sus colegas demostraron, en un estudio publicado en Journal of Agricultural and Food Chemistry, que en las personas obesas o con sobrepeso, las patatas moradas (también conocidas como trufas chinas) reducen la presión sanguínea gracias a que contienen abundantes antioxidantes.
¡¡Aleluya!!
-Al final de nuestro viaje hay otro viaje: el de la vida eterna.
Jesucristo nos invita a creer en esto al final de nuestro viaje.
En la mañana de Pascua, no hay nada que ver
(¡un sepulcro vacío!); ¡sólo hay una palabra que creer!
Entonces ¿un viaje que se termina
o un camino de vida que comienza?
¡ALELUYA, es un grito de alegría!
¡ALELUYA, es el día de la luz!
Jesús vive, ha resucitado.
ALELUYA, que todo se ponga a cantar,
que la fiesta invada nuestras casas y nuestros corazones.
¡Viva Dios que nos abre un camino nuevo!
Que la fiesta sea grande en nuestras casas,
que resuene en todo nuestro barrio,
que sea alegre, viva, luminosa.
Aparece la vida en la vida
Se rompen los muros y aparece la VIDA en la vida
y, la alegría que se desborda, en todos aquellos
que celebran en esta Noche Santa y dichosa
la alegría y el esplendor de la Pascua.
La esperanza, por fin, se ha cumplido
cuando, Cristo, vuelve tal y cómo lo había prometido
en rescate de todos aquellos a los cuales tanto amaba.
¿Dónde está el silencio y la calma?
¿Dónde los sollozos de su despedida?
¿Dónde los guardias que le custodiaban?
¡NO HACE FALTA NADA! ¡AHORA TODO ES FIESTA!
Porque, si la fiesta es vida, Cristo nos la trajo toda
y nos hace partícipes de una, que nunca se acaba
Porque, si la vida es una fiesta, la Resurrección de Cristo
razón más que suficiente para vivir en una permanente alegría.
Ahora, el corazón del hombre, se abre a la eternidad
El día de hoy, las manos del hombre, se abren al amor
Hoy, los pies del hombre, se orientan hacia el futuro
En el presente, el corazón del hombre,
ha sido definitivamente tocado por la acción de Dios.
¡ALELUYA! ¡EL SEÑOR HA RESUCITADO!
La humanidad se reviste de fiesta
porque, si Dios se hizo pequeño por salvarnos,
ahora, pasando por una cruz,
la Resurrección de Cristo nos trae una eterna primavera.
Porque, si Dios prometió el todo por la nada,
el hombre le responde con abundancia de fe
y abriéndole su corazón, sus entrañas y su misma vida.
¡ALELUYA! ¡EL SILENCIO DIO LUGAR A LA FIESTA!
Cantemos, con los ángeles y con todos los santos,
Con toda la creación que explota en un esplendor inmaculado
Con todos los creyentes que miran hacia el cielo
¡MIL VECES ALELUYA! ¡HAS RESUCITADO!
¡HA RESUCITADO! ¡Y NOSOTROS CON EL!
¡ALELUYA! ¡ALELUYA!
No lo podemos callar
No lo podemos callar¡HA RESUCITADO!
No lo podemos apagar
¡HA RESUCITADO!
Lo débil se ha hecho fuerte
La muerte ha vuelto a la vida
El llanto es gozo y alegría
¡HA RESUCITADO!
¿Seremos capaces de no asfixiar
el secreto de esta noche?
¿Por qué, si somos hijos de la Pascua,
nuestras voces enmudecen
el grito de aquello que nos hace eternos?
¡HA RESUCITADO!
Sean nuestros cuerpos
Instrumentos que irradien la alegría
De Cristo Resucitado
Sean nuestras voces
Cánticos que destellen y reflejen
La alegría interna de los hijos de la VIDA
Sean nuestros pies
Mensajeros de un mundo nuevo
Un mundo que necesita el esplendor de la Pascua
Unos hombres que desconocen
Que gracias a un Cristo humillado y muerto
Nos ha hecho inmensamente ricos
Herederos de una vida que ya no se acaba
¡HA RESUCITADO!
Con el Señor, despertemos a la vida
Con Jesús, levantemos nuestros cuerpos postrados
Con Cristo, agradezcamos a Dios su poder y victoria
Con el resucitado, gritemos que la muerte..
ya no es muerte..que es un sueño que termina
¡HA RESUCITADO!
Hoy, la noche, ya no es noche
Todo queda prendado por la belleza
De Aquel que nos hace pasar de la tiniebla a la luz
Del absurdo a la respuesta
De la mentira a la verdad
De la humillación a la gloria
De la tierra al cielo
De la esclavitud a la libertad
¡HA RESUCITADO!
¿No lo ves? ¿No lo ves? ¿No lo sientes?
¿No lo oyes? ¿Lo no vives?
¡Sí! ¡Cristo ha resucitado! ¡Aleluya
Ha resucitado ¡Aleluya!
Una vez más celebramos de manera especial y solemne la Pascua de Jesús. El evangelio de Juan nos presenta a María Magdalena madrugando para ir al sepulcro de Jesús. “Todavía estaba oscuro”. María, no ha experimentado aún la realidad de la Resurrección. Al ver que la piedra con que habían tapado el sepulcro se halla corrida, va a buscar a Pedro y al “otro discípulo”. Viendo… creyeron.
Los corazones de todos estaban heridos: negación, traición, abandono…Volver a dar cohesión y unidad interna en el perdón mutuo a la comunidad de seguidores, en la solidaridad, en la fraternidad, era humanamente un imposible. Sin embargo, la presencia y la fuerza interior del «Resucitado» lo logró.
¿Tenemos sepultada la esperanza, la ilusión, la posibilidad de superar nuestras dificultades y problemas bajo alguna losa que creemos superior a nuestras fuerzas? La PASCUA es la experiencia de vernos liberados de esa losa, porque una experiencia transformadora también puede darse en nosotras. ¿Cómo lo seguiremos de cerca, si no lo reconocemos vivo en medio de nosotras? La Resurrección de Jesús es el triunfo de la VIDA.
Creer en la resurrección de Jesús es creer que su Palabra, su proyecto y su Causa (¡el Reino!) expresan el valor fundamental de nuestra vida. Lo importante es no sólo creer en Jesús, sino creer como Jesús. No sólo es tener fe en Jesús, sino tener la fe de Jesús y su actitud ante el Padre, ante la historia, su opción por los desfavorecidos, su propuesta, su Causa...
Creyendo con esa fe de Jesús, las "cosas de arriba" y las de “la tierra” no son ya dos direcciones opuestas. Las "cosas de arriba" son la Tierra Nueva que está injertada ya aquí abajo. Hay que hacerla nacer en el doloroso parto de la Historia, sabiendo que es don gratuito de Aquel que resucitó.
El cirio pascual

Es el símbolo más destacado del Tiempo Pascual. La palabra "cirio" viene del latín "cereus", de cera. El producto de las abejas. El cirio más importante es el que se enciende en la vigilia Pascual como símbolo de cristo – Luz, y que se sitúa sobre una elegante columna o candelabro adornado.
El Cirio Pascual es ya desde los primeros siglos uno de los símbolos más expresivos de la Vigilia. En medio de la oscuridad (toda la celebración se hace de noche y empieza con las luces apagadas), de una hoguera previamente preparada se enciende el Cirio, que tiene una inscripción en forma de cruz, acompañada de la fecha del año y de las letras Alfa y Omega, la primera y la última del alfabeto griego, para indicar que la Pascua del Señor Jesús, principio y fin del tiempo y de la eternidad, nos alcanza con fuerza nueva en el año concreto que vivimos. Al Cirio Pascual se le incrusta en la cera cinco granos de incienso, simbolizando las cinco llagas santas u gloriosas del Señor en la Cruz.
En la procesión de entrada de la Vigilia se canta por tres veces la aclamación al Cristo: "Luz de cristo. Demos gracias a Dios", mientras progresivamente se van encendiendo los cirios de los presentes y las luces de la iglesia. Luego se coloca el cirio en la columna o candelabro que va a ser su soporte, y se proclama en torno a él, después de incensarlo, el solemne Pregón Pascual.
Además del simbolismo de la luz, el Cirio Pascual tiene también el de la ofrenda, como cera que se gesta en honor de Dios, esparciendo su Luz: "acepta, Padre Santo, el sacrificio vespertino de esta llama, que la santa Iglesia te ofrece en la solemne ofrenda de este cirio, obra de las abejas. Sabemos ya lo que anuncia esta columna de fuego, ardiendo en llama viva para gloria de Dios... Te rogamos que este Cirio, consagrado a tu nombre, para destruir la oscuridad de esta noche".
El Cirio Pascual estará encendido en todas las celebraciones durante las siete semanas de la cincuentena pascual, al lado del ambón de la Palabra, hasta la tarde del domingo de Pentecostés. Una vez concluido el tiempo Pascual, conviene que el Cirio se conserve dignamente en el bautisterio. El Cirio Pascual también se usa durante los bautizos y en las exequias, es decir al principio y el término de la vida temporal, para simbolizar que un cristiano participa de la luz de Cristo a lo largo de todo su camino terreno, como garantía de su definitiva incorporación a Luz de la vida eterna.
Textos del Vía Crucis del Coliseo Romano
Textos del Vía Crucis del Coliseo Romano presidido por el Papa: Textos del Vía Crucis del Coliseo Romano. http://t.co/KenyzKvRyH
Fuente_ Revista Ecclesia
Fuente_ Revista Ecclesia
Jesús yace en la tumba
"Jesús yace en su tumba y los apóstoles creen que todo se acabó. Todo el día sábado su cuerpo descansa en el sepulcro Pero su madre, María, se acuerda de lo que dijo su hijo : "Al tercer día resucitaré". Los Apóstoles van llegando a su lado, y Ella les consuela. "
"El Sábado santo es un día de luto inmenso, de silencio y de espera vigilante de la Resurrección. La Iglesia en particular recuerda el dolor, la valentía y la esperanza de la Virgen María. "
Ella representa la angustia de una Madre que tiene entre sus brazos a su Hijo muerto, pero no se puede olvidar en este momento ella es la única que conserva en su corazón las palabras del anciano Simeón, que si bien él profetizó que Cristo sería signo de contradicción y una espada le traspasaría el alma, también indicó que Jesús sería signo de resurrección.
Lo que los discípulos habían olvidado, María lo conservaba en el corazón: la profecía de la resurrección al tercer día. Y María esperó hasta el tercer día.
Sabías que... Tres cosas que se pueden averiguar midiendo la longitud de tus dedos
Cuántos riesgos corres. Un reciente estudio de la Universidad de Concordia (EE UU) publicado en Personality and Individual Differences concluía de que la proporción entre la longitud del segundo y el cuarto dedo de la mano es un indicador tanto de los niveles de exposición prenatal a la hormona testosteronacomo de la predisposición a asumir riesgos eh hombres. Según comprobaron Gad Saad y sus colegas, cuanto mayor es la exposición a la testosterona antes de nacer más despacio crece el dedo índice en relación con la suma del resto de los dedos de la mano, excluido el pulgar. Así, los individuos con el dedo índice más corto son más proclives a arriesgarse tanto en el terreno social como a la hora de ligar, en los deportes o en el ámbito de las finanzas.
Las notas del cole. La proporción entre el dedo que usamos para señalar (índice) y el dedo anular puede ayudar a predecir los resultados escolares en primaria en niños de 7 años, de acuerdo con una investigación de la Universidad de Bath que publicaba British Journal of Psychology. Según los autores, esto se debe a que la mayor exposición a la testosterona, que en los dedos de la mano se traduce en un dedo anular más largo, también se asocia con un incremento de la destreza matemática y espacial. Por el contrario, cuanto mayor es la exposición a los estrógenos en la etapa fetal mayor es la habilidad lingüística (y más corto el dedo anular en relación con el índice).
Cáncer de próstata. Según un estudio dado a conocer en la revista British Journal of Cancer, los hombres con el dedo índice más largo que el dedo anular son un 33% menos propensos a desarrollar cáncer de próstata. Además, quienes tienen el dedo anular más largo son más propensos a sufrir esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa que causa una parálisis progresiva y que con frecuencia conduce a la muerte en dos años por fallo respiratorio.
http://www.muyinteresante.es/
Jesús, camino hacia Dios
-En la televisión nos acostumbramos a presenciar escenas tremendas de sufrimientos, de catástrofes sin inmutarnos ¡podemos llegar a hacernos insensibles! Jesús murió en la cruz: era un suplicio terrible, al que se sumaban las burlas de unos, la indiferencia de otros.
Seguir a Jesús nos lleva a elegir: ¿somos de los que hacemos sufrir a otros por nuestros gestos y palabras, nuestras burlas, nuestra grosería, nuestro egoísmo, nuestra cobardía?
¿Qué camino nos invita a seguir Jesús?
Jesús, camino hacia Dios,
Jesús, camino de los hombres,
¿tu viaje se detendrá ante la cruz?
Jesús crucificado, desde la cruz,
perdonas a quienes
te traicionan y humillan.
Por este Amor total
transformas el sufrimiento
en victoria de la VIDA.
Al morir en la cruz,
lo renuevas todo.
Jesús, ¡Tú nos abres un camino nuevo!
Jesús, ¡Tú eres el nuevo camino!
Tú eres el Amor que salva,
el Amor que hace nacer,
el Amor que da la vida eterna.
Desde la cruz el Amor enciende la VIDA.
Tú eres el camino abierto para siempre…
Tiene frío, está dolorido

Hoy muere. Al amanecer del viernes, le juzgan. Tiene sueño, frío, le han dado golpes. Deciden condenarle y lo llevan a Pilatos. Judas, arrepentido, no supo volver con la Virgen y pedir perdón, y se ahorcó. Los judíos prefirieron a Barrabás. Pilatos se lava las manos y manda crucificar a Jesús. Antes, ordenó que le azotaran. La Virgen está delante mientras le abren la piel a pedazos con el látigo. Después, le colocan una corona de espinas y se burlan de Él.
Jesús recorre Jerusalén con la Cruz. Al subir al Calvado se encuentra con su Madre. Simón le ayuda a llevar la Cruz. Alrededor de las doce del mediodía, le crucificaron. Nos dio a su Madre como Madre nuestra y hacia las tres se murió y entregó el espíritu al Padre. Para certificar la muerte, le traspasaron con una lanza. Por la noche, entre José de Arimatea y Nicodemo le desclavan, y dejan el Cuerpo en manos de su Madre. Son cerca de las siete cuando le entierran en el sepulcro.
¡Dame, Señor dolor de amor!
Emprender contigo el camino de la cruz
Seguirte, Señor, es emprender contigo el camino de la cruz.
Confiarse en Dios, abandonarse en él, ser fiel hasta en lo más difícil.
Seguirte, Señor, es aprender a caminar al lado de María la senda que nos marcaste.
Es descubrir que todo en la vida puede ser fuente de amor, aún los problemas y caídas, si sabemos mirarlo todo con ojos de esperanza.
Seguirte, Señor, es comenzar a dar la vida como Tú, para que otros vivan más y mejor.
Seguirte, Señor, es dejarse transformar para ser fieles a tu Palabra y vivir siguiendo tus pasos.
Señor, me pongo en tu presencia.
Aquí estoy para emprender contigo el camino que conduce al Reino.
Ayúdame a recorrerlo sirviendo y dando lo mejor de mi vida por los demás. Como Tú lo hiciste.
Que así sea, Señor de la Vida.
Hoy es Viernes Santo
Señor, Jesús:
Hoy, Viernes Santo, en esta mañana santa,
miro tu cruz levantada en el monte.
En silencio adoro tu ofrenda al Padre.
Tus brazos extendidos abrazando a todos.
Tu cabeza inclinada, abandonada en las manos del Padre.
Tu rostro de Siervo sufriente ha quedado desfigurado.
Tu costado abierto ha regado la tierra con sangre y agua.
Lo has dado todo y te has quedado abierto, pobre y pequeño.
Me amas sin lógica, sin medida, sin buscar nada a cambio.
Me amas porque lo tuyo es amor fiel.
Te miro y te veo humano, muy humano.
Tu humanidad me estremece.
Tu amor mezclado en ese misterio de iniquidad me deja sin palabra.
Y todo esto por amor a mí.
Hoy, Viernes Santo, en esta mañana santa,
miro tu cruz levantada en el monte.
En silencio adoro tu ofrenda al Padre.
Tus brazos extendidos abrazando a todos.
Tu cabeza inclinada, abandonada en las manos del Padre.
Tu rostro de Siervo sufriente ha quedado desfigurado.
Tu costado abierto ha regado la tierra con sangre y agua.
Lo has dado todo y te has quedado abierto, pobre y pequeño.
Me amas sin lógica, sin medida, sin buscar nada a cambio.
Me amas porque lo tuyo es amor fiel.
Te miro y te veo humano, muy humano.
Tu humanidad me estremece.
Tu amor mezclado en ese misterio de iniquidad me deja sin palabra.
Y todo esto por amor a mí.
Oración ante la Cruz

Ante ti, oh cruz, aprendo lo que el mundo me esconde:
que la vida, sin sacrificio, no tiene valor
y que la sabiduría, sin tu ciencia, es incompleta
Eres, oh cruz, un libro en el que siempre
se encuentra una sólida respuesta.
Eres fortaleza que invita a seguir adelante
a sacar pecho ante situaciones inciertas
y a ofrecer, el hombro y el rostro,
por una humanidad mendiga y necesitada de amor.
Ahí te vemos, oh Cristo, abierto en tu costado
y derramando, hasta el último instante,
sangre de tu sangre hasta la última gota
para que nunca a este mundo que vivimos
nos falte una transfusión de tu gracia
un hálito de tu ternura de tu presencia
una palabra que nos incite
a levantar nuestra cabeza hacia lo alto.
En ti, oh cruz, contemplamos la humildad en extremo
la obediencia y el silencio confiado
la fortaleza y la paciencia del Siervo doliente
la comprensión de Aquel que es incomprendido
el perdón de Aquel que es ajusticiado.
En ti, oh cruz, el misterio es iluminado
aunque, en ti, Jesús siga siendo un misterio.
Desde la Cruz Dios nos da lo más grande
Ha quedado atrás el bullicio y el griterío de Domingo de Ramos. ¡Hosanna al Hijo de David!
Contemplamos al fondo la mesa que albergó el Memorial de la Pasión, Muerte y Resurrección
Aún sienten el escalofrío de la traición y del beso del mal amigo, los olivos que fueron testigos de sueños, violencia y entregas mal pagadas.
Todavía se mantiene el ceño, de un Pedro asombrado por un Jesús excesivamente arrodillado.
Y ¿ahora? Ahora habla el silencio. Es la hora de la cruz. La cruz pregona el amor. Y, en la cruz, se desangra el Señor. En el horizonte ya no brillan las estrellas. Hasta el sol se resiste a iluminar: hoy, sobre la cruz, se alza el REY DE REYES. Ha subido por amor, por nuestro amor.
¿Qué podemos hacer, Señor? Pregunta el hombre desde el llano. Miradme. Contempladme. Es el amor de Dios que, una y otra vez, se desparrama a favor de toda la humanidad.
¿Qué podemos hacer, Señor? Pregunta el temeroso. El que huye del escándalo de la cruz. ¡Os lo advertí! Seguirme implica abrazar el madero, cargar con la cruz. Decir sí a Dios en todo momento. Incluso en los momentos en los que la fidelidad o la fe llevan al dolor.
¿Qué podemos hacer, Señor? Si yo he compartido con vosotros vuestra condición humana. ¡Compartid con Dios su condición divina! ¡No os alejéis de El! Para eso he venido. Por ello sufro y mi cuerpo se desangra: para traeros vida y en abundancia. La vida de Dios.
En Viernes Santo habla el silencio. Pocas palabras jamás dijeron y expresaron tanto. La confianza en el Padre puede más que la soledad o la duda.
La cruz, en el Gólgota, puede sonar a fracaso aparente. Representa todos aquellos esfuerzos que, desde distintos vértices, se realizan en nombre del Señor. Pero al final, sólo al final, se verá –veremos- el fruto de nuestras entregas; de nuestras oraciones; de nuestros silencios. Al final, sólo al final, comprenderemos el valor de tanta sangra derramada. De la fe que tributamos en vida a Dios. De la fidelidad de todos y cada uno de nosotros al Padre.
Porque, desde la cruz, habla el silencio….dejemos las palabras y acudamos al corazón para contemplar en él la grandeza de todos estos misterios.
Porque, desde la cruz, habla el amor….hablemos menos, y amemos más
Porque, desde la cruz, se nos da una Madre….que Ella nos ayude a ser fieles testigos de Cristo
Porque, desde la cruz, se nos perdona…que no desaprovechemos la oportunidad de acogernos a ese perdón
Porque, desde la cruz, se nos promete un Paraíso….que no pongamos nuestros ojos exclusivamente en el mundo
Porque, desde la cruz, el HOMBRE se desangra….que no permitamos más injusticias ni violencia
Porque, desde la cruz, Dios nos da lo más grande….que nada se interponga entre nosotros y Jesús
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