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Lema Pastoral 2020-21 "Nunca es tarde"




Lema pastoral propuesto para el curso 2020-21 es NUNCA ES TARDE.
En este momento especial que estamos viviendo como sociedad se hace importante caer en la cuenta de que:
Dios nos ofrece oportunidades infinitas de ser mejores, de cambiar, de acercarnos a los demás, mover la solidaridad, ubicarnos en una experiencia diferente de vida, tener a María como referente de nuestra fe, encontrar en la cruz el símbolo que nos identifica como creyentes, poner en alza el valor de la paz, creer en los otros, amar por encima de todo y luchar por un mundo más justo y equilibrado.

Como agentes de pastoral podremos poner énfasis en esos valores que nos identifican y que son el motor que nos mueve hacia un mundo que no damos por perdido. La humanidad, la vida, depende de cada uno de nosotros, de todo el bien que podamos hacer a los que tenemos cerca y a los que no vemos pero sabemos que existen.

Es el momento de cuidar nuestro planeta, de acercarnos a los otros con un corazón limpio, de “guardar distancias” de seguridad cargadas de emoción y consuelo, de pensar en los demás más que en nosotros mismos, de vivir a tope nuestro tiempo dedicándolo a lo esencial.

Somos educadores y evangelizadores, tenemos que pasar página para vivir en la dirección de las horas y meses. Es nuestro momento.

Somos seres vulnerables, no lo podemos todo, no lo tenemos todo. La vida nos ha dado un vuelco y es el momento de afianzar lo que somos, de decir al mundo que NUNCA ES TARDE para avanzar y ser mejores.

Como dice el Papa Francisco “El drama que estamos atravesando nos obliga a tomar en serio lo que cuenta, a no perdernos en cosas insignificantes, a redescubrir que la vida no sirve, si no se sirve. Porque la vida se mide desde el amor”

RECURSOS PARA TRABAJAR EL LEMA PASTORAL
Presentación del lema (Castellano)
Cartel Nunca es tarde (Castellano) (Alta Calidad 17,1 MB. Dimensiones 9567 x 14343)
Cartel Nunca es tarde (Catalán)
Cartel Nunca es tarde (Inglés)
Cartel horizontal (Castellano)
Banner apaisado (Castellano)
Carteles motivadores todos los meses
Canción grabada (MP3)

Más información en la web www.reflejosdeluz.net 

Nunca es tarde

El lema pastoral propuesto para el curso 2020-21 es NUNCA ES TARDE.

En este momento especial que estamos viviendo  como sociedad se hace importante caer en la cuenta de que:

Dios nos ofrece oportunidades infinitas de ser mejores, de cambiar, de acercarnos a los demás, mover la solidaridad, ubicarnos en una experiencia diferente de vida, tener a María como referente de nuestra fe, encontrar en la cruz el símbolo que nos identifica como creyentes, poner en alza el valor de la paz, creer en los otros, amar por encima de todo y luchar por un mundo más justo y equilibrado.

Ese es el objetivo principal de nuestro lema, ese es el reloj que moverá sus manecillas-Cruz a lo largo del curso marcando cada una de las horas  de nuestra vida.

Como agentes de pastoral podremos poner énfasis en esos valores que nos identifican y que son el motor que nos mueve hacia un mundo que no damos por perdido. La humanidad, la vida, depende de cada uno de nosotros, de todo el bien que podamos hacer a los que tenemos cerca y a los que no vemos pero sabemos que existen.

Es el momento de cuidar nuestro planeta, de acercarnos a los otros con un corazón limpio, de “guardar distancias” de seguridad cargadas de emoción y consuelo, de pensar en los demás más que en nosotros mismos, de vivir a tope nuestro tiempo dedicándolo a lo esencial.

Somos educadores y evangelizadores, tenemos que pasar página para vivir en la dirección de las horas y meses. Es nuestro momento.

Somos seres vulnerables, no lo podemos todo, no lo tenemos todo. La vida nos ha dado un vuelco y es el momento de afianzar lo que somos, de decir al mundo que NUNCA ES TARDE para avanzar y ser mejores.

Como dice el Papa Francisco “El drama que estamos atravesando nos obliga a tomar en serio lo que cuenta, a no perdernos en cosas insignificantes, a redescubrir que la vida no sirve, si no se sirve. Porque la vida se mide desde el amor”


Tarde te amé


"¡Tarde te amé, hermosura tan antigua, y tan nueva, tarde te amé!", escribió Agustín en sus Confesiones (X,38). La trayectoria que siguió hacia Dios fue más larga de lo que él hubiera querido, pero el Señor no demoró en transformar la pasión natural, la energía y la lucidez de Agustín para hacerlo un valioso servidor suyo y de la Iglesia.

Esta frase de San Agustín está íntimamente ligada a nuestro lema pastoral: "NUNCA ES TARDE".

Podemos amar a Dios desde lo que somos, hacemos, vivimos... Podemos transmitir a Dios desde nuestra identidad creyente más profunda.

Dios nos ofrece siempre una segunda y una tercera oportunidad:

Nunca es tarde para ser mejores, avanzar en nuestro compromiso como evangelizadores.
Nunca es tarde para creer en los demás, para ofrecer oportunidades.
Nunca es tarde para cambiar y ser mejores.
Nunca es tarde para la caridad, para ser solidarios con los que más lo necesitan.
Nunca es tarde para seguir los pasos de Jesús de Nazaret y tomar modelo de su vida y mensaje.
Nunca es tarde para retomar aquello que hemos dejado a medias y requiere de nuestro trabajo y responsabilidad.
Nunca es tarde para caminar con el objetivo claro de perdonar, acoger y amar.
Nunca es tarde para creer en los demás, para ser permisivos y para enviar un mensaje de paz y amor.

Agustín tardó en encontrar a Dios en su vida pero NUNCA FUE TARDE para que formase un grupo de creyentes que apostaban por Cristo y su Evangelio.

Las manecillas del reloj marcan la cruz central que irán marcando nuestro paso por el curso 2020-21. Solo desde la cruz será posible que nuestra vida sea plena y transparente aquello en lo que creemos.

Que esa cruz vaya marcando cada una de las horas, días y meses de nuestra vida, dependerá de nosotros.

¿Te animas a poner tu reloj en hora y dejarte llevar por el Amor de Cristo?

Ver más recursos sobre el lema haciendo CLIC AQUÍ

Los meses, las horas del reloj

SEPTIEMBRE: El Amor es quien mueve nuestra vida y nos impulsa a darnos a los otros.

OCTUBRE: El mundo nos marca nuestra Misión en él y nos motiva para estar cerca de los que más lo necesitan. Nuestra misión es hacer un mundo un poco mejor.

NOVIEMBRE: Acoger a los otros como son, perdonar, aceptar, ayudar siempre y por encima de todo.

DICIEMBRE: es Navidad, Jesús sí vino para quedarse entre nosotros, se hace niño pequeño para hacernos ver la grandeza de lo pequeño y la importancia de la humildad.

ENERO: La Paz no está tan lejos de nosotros. En nuestro entorno más cercano podemos ser mensajeros de paz y amor.

FEBRERO: La Solidaridad es algo implícito al mensaje de Jesús. Ser solidarios nos plenifica y nos alienta a salir de nosotros mismos.

MARZO: La Creatividad en el mensaje del Evangelio hace posible que nunca sea tarde para anunciar aquello en lo que creemos.

ABRIL: La Cruz de Cristo marca el ritmo de nuestro reloj, nos empuja a darnos por completo aceptando y comprometiéndonos con su mensaje.

MAYO: María, nuestra Madre, es modelo para nosotros de fe, disponibilidad, humildad y entrega.

JUNIO: La Ecología nos hace mejores, nos ayuda a cuidar la grandeza del mundo que Dios ha creado para nosotros. Es necesario implicarnos en su cuidado.

JULIO: La Ubicación es fundamental en la vida, encontrarnos unos con otros, encontrarnos a nosotros mismos por medio de la oración y meditación, apostar por trayectos nuevos.

AGOSTO: El Encuentro con los otros vivido desde el Amor y la donación nos hace más capaces y plenos de darnos a los demás y vivir desde la entrega gratuita.



Nunca es demasiado tarde

“Nunca es demasiado tarde”. Este lema por lo regular equivale a un “siempre es posible”. A veces engendra frases conocidísimas como “la última y nos vamos” o “mañana te pago”. Pero hablando en serio, cuando posponemos nuestros objetivos por mucho tiempo constatamos que no “siempre”, sino sólo “algunas veces”, todavía es posible. Algunas veces también es demasiado tarde…

Quien ha tenido que repetir un año de la escuela por un examen suspendido, quien ha perdido a un ser querido sin haberle dicho “te quiero”, quien vive arrepentido de haber provocado un daño que no puede reparar, comprende lo que significa “ya es demasiado tarde”.

Si habitualmente dejamos las cosas para después podemos comprender por qué “nunca” es demasiado tarde. Aquello que nunca hice, no lo podré hacer porque ya es demasiado tarde.

En la vida continuamente suceden cosas que no resultan como uno hubiera querido. Pero ¿por qué lamentarse del pasado? Recordar los momentos tristes o dolorosos sólo añade un lastre al presente. De un lamento nace otro, pues quien se lamenta del pasado tiene un triste presente, que en el futuro seguirá siendo un triste pasado. Es un círculo vicioso.

El tiempo pasado no está en mi poder para cambiar, corregir o añadir algo. Ni los sabios ni los profetas han podido hacer esto. Por tanto, confiemos a Dios lo que pertenece al pasado».

Siempre es posible comenzar de nuevo. No vale la pena anclarse en momentos que ya no están en mis manos. Hoy no es demasiado tarde, y puedo aprovechar cada momento para construir. “Nunca” sí es demasiado tarde.

Por: David Delgadillo, L.C. | Fuente: Virtudes y Valores

Cada minuto...

Nunca es tarde para aprender a mirar el reloj y el calendario de otra forma. 
Empezar a llenarlo con experiencias, objetivos y ganas de vivir, con intensidad.
Darle a cada minuto un sentido redentor y evangelizador.

Nunca es tarde para comenzar


Mañana, el mejor día para empezar


Tarjeta "Nunca es tarde"


Video NUNCA ES TARDE desde Madrid (Hnos. Galindo)