Vivir el 2º domingo de Cuaresma, ciclo B

MARCOS 9, 2-10
A los seis días, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, los hizo subir a un monte alto, aparte, a ellos solos, y se transfiguró ante ellos: sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como ningún batanero en la tierra es capaz de blanquear. Se les apareció Elías con Moisés; estaban conversando con Jesús. Reaccionó Pedro diciéndole a Jesús: - Rabbí, viene muy bien que estemos aquí nosotros; podríamos hacer tres chozas: una para ti, una para Moisés y una para Elías. Es que no sabía cómo reaccionar, porque estaban aterrados. Sobrevino una nube que los cubría con su sombra, y hubo una voz desde la nube: - Este es mi Hijo, el amado: escuchadle. Y de pronto, al mirar alrededor, ya no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos. Mientras bajaban del monte les advirtió que a nadie contasen lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitase de entre los muertos. Ellos se atuvieron a este aviso, aunque entre ellos discutían qué significaba aquel "resucitar de entre los muertos".

NO CONFUNDIR A NADIE CON JESÚS

Según el evangelista, Jesús toma consigo a Pedro, Santiago y Juan, los lleva aparte a una montaña, y allí «se transfigura delante de ellos». Son los tres discípulos que, al parecer, ofrecen mayor resistencia a Jesús cuando les habla de su destino doloroso de crucifixión.
Pedro ha intentado incluso quitarle de la cabeza esas ideas absurdas. Los hermanos Santiago y Juan le andan pidiendo los primeros puestos en el reino del Mesías. Ante ellos precisamente se transfigurará Jesús. Lo necesitan más que nadie.
La escena, recreada con diversos recursos simbólicos, es grandiosa. Jesús se les presenta «revestido» de la gloria del mismo Dios. Al mismo tiempo, Elías y Moisés, que según la tradición, han sido arrebatados a la muerte y viven junto a Dios, aparecen conversando con él. Todo invita a intuir la condición divina de Jesús, crucificado por sus adversarios, pero resucitado por Dios.
Pedro reacciona con toda espontaneidad: «Señor, ¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». No ha entendido nada. Por una parte, pone a Jesús en el mismo plano y al mismo nivel que a Elías y Moisés: a cada uno su tienda. Por otra parte, se sigue resistiendo a la dureza del camino de Jesús; lo quiere retener en la gloria del Tabor, lejos de la pasión y la cruz del Calvario.
Dios mismo le va a corregir de manera solemne: «Este es mi Hijo amado». No hay que confundirlo con nadie. «Escuchadle a él», incluso cuando os habla de un camino de cruz, que termina en resurrección.
Solo Jesús irradia luz. Todos los demás, profetas y maestros, teólogos y jerarcas, doctores y predicadores, tenemos el rostro apagado. No hemos de confundir a nadie con Jesús. Solo él es el Hijo amado. Su Palabra es la única que hemos de escuchar. Las demás nos han de llevar a él.
Y hemos de escucharla también hoy, cuando nos habla de «cargar la cruz» de estos tiempos. El éxito nos hace daño a los cristianos. Nos ha llevado incluso a pensar que era posible una Iglesia fiel a Jesús y a su proyecto del reino, sin conflictos, sin rechazo y sin cruz. Hoy se nos ofrecen más posibilidades de vivir como cristianos «crucificados». Nos hará bien. Nos ayudará a recuperar nuestra identidad cristiana.

José Antonio Pagola

Los hilos que te mueven

Las marionetas danzan en función del movimiento  que realiza alguien desde arriba.
Quisiera que los hilos que me muevan fueran los mismos que los de aquellas personas que me dan ejemplo de amor, entrega, cariño, perdón, altruismo, solidaridad...
Hay hilos que pueden romperse y dar lugar a comportamientos erróneos por mi parte.
Cuando los hilos levantan mis brazos que sea para abrazar a los que tengo cerca y acoger su debilidad y su grandeza.
Cuando muevan mis piernas que sea siempre para caminar hacia el bien y haciendo el bien.
Cuando muevan mi boca que sirva para decir palabras de agradecimiento y esperanza.
Cuando muevan mi cabeza ladeándola horizontalmente que sea para decir NO a todo aquello que no hace bien a mi pequeño mundo y, cuando sea un movimiento vertical, que sirva para decir SI a la vida y al amor.
Cuando agache mi costado que sirva para venerar y adorar a Cristo vivo y presente en los hermanos más pequeños.
Y cuando adelante mis manos hacia lo alto que sirva mi vida como ofrenda por todo lo recibido del Artista que mueve mis hilos. Que nadie más que Él maneje esos hilos.

Encar_AM

Empujados al desierto (Pagola)

Marcos presenta la escena de Jesús en el desierto como un resumen de su vida. Señalo algunas claves. Según el evangelista, «el Espíritu empuja a Jesús al desierto». No es una iniciativa suya. Es el Espíritu de Dios el que lo desplaza hasta colocarlo en el desierto: la vida de Jesús no va a ser un camino de éxito fácil; más bien le esperan pruebas, inseguridad y amenazas.
Pero el «desierto» es, al mismo tiempo, el mejor lugar para escuchar, en silencio y soledad, la voz de Dios. El lugar al que hay que volver en tiempos de crisis para abrirle caminos al Señor en el corazón del pueblo. Así se pensaba en la época de Jesús.
En el desierto, Jesús «es tentado por Satanás». Nada se dice del contenido de las tentaciones. Sólo que provienen de «Satanás», el Adversario que busca la ruina del ser humano destruyendo el plan de Dios. Ya no volverá a aparecer en todo el evangelio de Marcos. Jesús lo ve actuando en todos aquellos que lo quieren desviar de su misión, incluido Pedro.
El breve relato termina con dos imágenes en fuerte contraste: Jesús «vive entre fieras», pero «los ángeles le sirven». Las «fieras», los seres más violentos de la creación, evocan los peligros que amenazarán siempre a Jesús y su proyecto. Los «ángeles», los seres más buenos de la creación, evocan la cercanía de Dios que bendice, cuida y defiende a Jesús y su misión.
El cristianismo está viviendo momentos difíciles. Siguiendo los estudios sociológicos, nosotros hablamos de crisis, secularización, rechazo por parte del mundo moderno… Pero tal vez, desde una lectura de fe, hemos de decir algo más: ¿No será Dios quien nos está empujando a este «desierto»? ¿No necesitábamos algo de esto para liberarnos de tanta vanagloria, poder mundano, vanidad y falsos éxitos acumulados inconscientemente durante tantos siglos?Nunca habríamos elegido nosotros estos caminos.
Esta experiencia de desierto, que irá creciendo en los próximos años, es un tiempo inesperado de gracia y purificación que hemos de agradecer a Dios.El seguirá cuidando su proyecto. Sólo se nos pide rechazar con lucidez las tentaciones que nos pueden desviar una vez más de la conversión a Jesucristo.
La conversión verdadera no es algo triste, no es renunciar a vivir, es precisamente lo contrario, aprender a vivir de manera más sana, aprender a vivir con más amor, con más verdad, con más alegría interior, con más agradecimiento.
Dios está cerca de ti, quiere dirigir tu vida, no tengas miedo de acercarte a Él tal como eres. Cree en esa buena noticia, empezarás a cambiar.
¿Por qué no vivimos este año, la Cuaresma, haciéndole un poco de sitio a Dios, un poco más de sitio en nuestra vida?

José Antonio Pagola

Pasión por la libertad


En el ser humano hay una pasión innata por la libertad.
Ser libre es correr riesgos. Ser libre es decidir la propia vida. Ser libre es emprender caminos propios. La libertad puede producir a veces angustia, la angustia de equivocarse, pero, a pesar de ello hay que lanzarse. No podemos esperar que los otros decidan ni hagan las cosas por nosotros.
La libertad es desinstalación. Es un camino difícil. La libertad es la negación de la comodidad.
La libertad es algo más que ausencia de coaciones, como la santidad es algo más que ausencia de pecado.
Hay “libertad de...” que nadie te aprisione, nadie te encadene... pero la libertad positiva es la “libertad para...” perseguir una ilusión, conseguir una meta, luchar por un ideal o una creencia...
¿De qué te seviría tener libres tus pies si no sabes a dónde dirigir tus pasos? ¿De que te serviría tener libres las manos, el pensamiento, el corazón si no haces nada con ellas?. La libertad, como el movimiento, se demuestra andando.
Un hombre es libre cuando, exento de ataduras, tiene entusiasmo para intentar algo y se entrega a ello con responsabilidad.

Buenos días

Hoy, Señor, al comenzar este nuevo día
te ofrezco todo lo que soy y lo que tengo.  
Te ofrezco las pequeñas cosas que suelo hacer cada día:
el esfuerzo que supone levantarse,  
la rutina de vestirse, desayunar e ir al colegio,
la monotonía de las clases
y la satisfacción de estar con mis amigos.
Te presento el tiempo de estudio y el descanso,
la relación con mis padres  
y el sacrificio de colaborar en las cosas de casa.
Gracias, Señor,
porque todo, aún lo más ordinario y cotidiano,  
es una oportunidad que me das para vivir intensamente,
poniendo amor en todo lo que hago.
Que al final del día, sienta la cercanía de tu presencia
y la satisfacción de saber que en este día
he hecho lo que a ti te agrada.

Buenos días

UN NUEVO DIA

Al comenzar el nuevo día,
te pedimos nos ayudes hoy,
que nos libres de todo mal,
de todo peligro, de todo pecado.

Que sean buenas nuestras palabras,
nuestras miradas y sentimientos.
que sean buenas nuestras acciones
y el fondo de nuestro corazón.

Así, cuando se ponga el sol
y llegue de nuevo la noche,
podremos cantar tu alabanza
y darte gracias por todo.

Jesús, ¿qué dices cuando callas?


Cuando callo lo que digo es “que te quiero”,
que mi amor te ama en silencio,
como en silencio muere el grano para darse por entero.

Cuando callo lo que digo es “dame tiempo”,
el tiempo necesario para poner sobre tu rostro un beso nuevo.

Cuando callo lo que digo es “que te espero”,
que siempre te he esperado, aunque tú,
no siempre aquí hayas vuelto.

Cuando callo lo que digo es “que me cuentes
lo que vives y sin miedo”;
pues cuando tímido me dices:
“¿Señor, no sé en verdad cómo comienzo?”,
Yo ya he empezado a leer en tu secreto.

Cuando callo lo que digo es “te respeto”,
pues siendo el que todo lo hizo y aún más puedo,
para hacerlo ahora en ti, necesito tu “sí, quiero”.

Cuando callo lo que digo es “que de ti estoy sediento”;
de regalarte la verdad que dé tu alumbramiento.
¡Quiero llenarte de Vida, y sabes que no miento!

Cuando callo lo que digo es “¡escuchemos!”,
el soplo del Espíritu ya va a levantar vuelo
y en él se eleva tu gemido: “¡Papá, sin Ti, no puedo!”

Jesús, afíname el oído
para escuchar lo que tu amor por mí está haciendo,
de modo que no tenga que pedirte que me hables
¡cuándo tanto me dice tu silencio!

P Javier Albisu SJ

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Confío en Ti, Señor

Confío en Ti, Señor

La danza del corazón

Música LdeF. (Líneas de Fuerza). 
Desde aquí disponéis del álbum musical "La Danza del Corazón". Buena música y buenos valores son los que encontrarás en cada una de las canciones. En cada una de estos títulos podréis encontrar la versión completa, versión karaoke y las letras en español y catalán. ¡Que disfrutéis!

Amor


El cuervo y la zorra

Un cuervo que había robado un trozo de carne, se posó en un árbol. Y una zorra, que lo vio, quiso adueñarse de la carne, se detuvo y empezó a exaltar sus proporciones y belleza, le dijo además que le sobraban méritos para ser el rey de las aves y, sin duda, podría serlo si tuviera voz. Pero al querer demostrar a la zorra que tenía voz, dejó caer la carne y se puso a dar graznidos. Aquélla se lanzó y después que arrebató la carne, dijo:
- «Cuervo, si también tuvieras juicio, nada te faltaría para ser el rey de las aves. »

La fábula vale para el insensato.

Cuaresma, tiempo de frutos (Reflexión)

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Ayunar, orar y compartir

CUARESMA. No tiene que ser un tiempo molesto, negativo.
Tomar la palabra PENITENCIA en sentido malo es no saber que significa:
CAMBIO. Y vivir el proyecto de Jesús no puede traernos sino CALIDAD de vida y PLENITUD.

Entramos en una etapa de CUARENTA días para preparar la VIDA TOTAL. Hay que despertar toda nuestra mejor sensibilidad para poder captar lo mejor de la existencia.
Que no se nos pase ningún detalle para darnos cuenta de por dónde pasa la VIDA. Atentos-as a todo lo que nos pueda dar pistas para reconocer al RESUCITADO. Avivar los "fuegos interiores" para que "arda nuestro corazón" cuando Jesús vaya en nuestro caminar.

Y este trabajo debe cooperar nuestro ser ENTERO.

- AYUNAR. No es simplemente "dejar de comer". Es otra cosa. Es tener a nuestro cuerpo en "tensión"
para que nos ayude a no compensar con los alimentos lo que tendríamos que incorporar de nuevo en la vida.
Alimentarse es necesario.Ser un "tragón" no nos ayuda a pensar en la nueva vida que nos llama. Ser comedido, comer lo conveniente y en su medida, sí que prepara al cuerpo para nuevas aventuras. Tener "grasas acumuladas" impide "volar". Lograr ser parco y austero en la mesa..sin exagerar,claro.

- LIMOSNA. Tampoco es dar unos pesos a quien pide en la calle. Es tener sentido del COMPARTIR. Es darnos cuenta de que será nuestro todo lo que demos. Es "devolver" lo que es de los demás.
Y hacerlo de manera sencilla y fácil.La vida resucitada no se pueda captar con demasiadas cosas en la mochila. "Todo lo que me has dado ya era mío", decía un poeta chileno. Y tenemos mucho que es de los demás,lo tenemos solamente en depósito,no es nuestro. Repartir, donarse...

- ORACIÓN. No es estar charloteando todo el día con Dios. Es Él el que habla. Tenemos que SABER ESCUCHAR.
Destupir los canales que nos unen a la divinidad para que haya una comunicación perfecta. Los sonidos de la vida solo se oyen con el corazón... quitar ruidos e interferencias para captar la "música celestial" que el Dios de la vida siempre está emitiendo.

TRABAJAR estos tres medios durante CUARENTA días para estar muy sensibles a la vida resucitada.

" Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso.
Señor,me abrirás los labios, y mi boca proclamará tu alabanza" Salmo 50

AYUNAR, ORAR Y COMPARTIR...
NUESTRO PROGRAMA CUARESMAL.
S H A L O M.

Padre Vicente Casañas o.p.
Misionero Dominico en Chile.

Todos somos necesarios

El maestro sentencio:
- «Si la piedra dijese “una piedra no puede construir una casa”, no habría casa. Si la gota
 dijese “una gota no puede formar un río”, no habría océano. Si el grano dijese “un grano no puede sembrar un campo”, no habría cosecha. Si el ser humano dijese “un gesto de amor no puede salvar a la humanidad”, nunca habría justicia, ni paz, ni dignidad, ni felicidad sobre la tierra».

(Sobre una idea de “El Trigarral”)

Moises (Película)

Oración comunitaria para la 4º semana de febrero

Oración comunitaria de CONFER, con motivo del Año de la Vida Consagrada, para la cuarta semana de febrero.
Pulsar AQUÍ para descargar la oración.

Cuando estés triste...

Cuando estés triste; yo secaré tus lágrimas.
Cuando tengas miedo; yo disiparé tus temores.
Cuando estés preocupado; yo te daré esperanzas.
Cuando estés confundido; yo te ayudaré a discernir.
Y cuando estés perdido, y no puedas ver la luz; Yo seré tu guía
brillando tan fuerte como nunca.

Cuando te parezca que nadie se preocupa por ti y que no puedes
encontrar amor; es el momento de echarte en mis brazos y encontrar
paz.
Cuando te desalientes y consideres que eres una calamidad; pon los
ojos en mi espléndida faz y contempla mi sonrisa. Recuerda que te
amo tal cual eres.

Cuando te desasosiegues o te contraríes, acude a Mí; Yo seré tu
compañero ideal. No creas que nadie entiende las dificultades que
atraviesas. No es cierto: Yo siempre te comprendo. Tengo gran
interés por saber de ellas. Anhelo remediarlas. Es entonces cuando
debes acudir a Mí y desahogarme tus conflictos, tus inquietudes,
pesares y desazones.

Yo te daré soluciones que disiparán toda esa ansiedad.

"¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o
persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;
somos contados como ovejas de matadero.
Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de
aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni
la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente,
ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa
creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús
Señor nuestro". Romanos 8:35-39

La vida... con humor


Buenos días

Gracias, Señor, por tu amistad,  
Gracias, Señor, por el amor de amigo que nos ofreces.  
Gracias, Señor, porque eres siempre fiel.
Quiero ser capaz de entender tu amistad;
quiero entender por qué fuiste capaz de hacerte hombre  
para ser amigo del hombre;  
quiero entender tu paciencia en esperar
un nuevo sí de cada hombre.
Quiero vivir las exigencias de la amistad:
comprender... antes que ser comprendido;  
deseo de ayudar...  antes que ser ayudado;
deseo de servir... antes que ser servido;
deseo de dar... antes que recibir.  
En el momento de la dificultad,
no permitas que me aleje de ti.
En mis horas de debilidad, sé tú más amigo.  
En los momentos de desaliento, llámame.
Cuenta, Señor, con mis brazos  
dispuestos para construir una ciudad eterna.

Si me olvido de Ti, nunca te olvides de mi

Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y
a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes
inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.
Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y
a no juzgarme como a los demás..
No me dejes caer en el orgullo si triunfo,
ni en la desesperación su fracaso.
Más bien recuérdame que el fracaso es la
experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y
que la venganza es una señal de bajeza.
Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso.
Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar.
¡Señor... si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí!

Me haces crecer

A veces tenemos la suerte de encontrar personas que nos ayudan a caminar, que viven con nosotros nuestra vida, con sus alzas y bajas.
Esta canción está dedicada a todas esas personas que tienen una relevancia especial en nuestras vidas, que desde su palabra, su consejo, su tiempo, su dedicación, su cercanía y su amistad nos AYUDAN A CRECER.
Es una Gracia de Dios contar con estas personas porque, junto a ellas, son posibles los proyectos personales más insospechados.

Vivir el 1º domingo de Cuaresma, ciclo B

MARCOS 1, 12-15
"STOP párate y busca en el desierto"

Inmediatamente el Espíritu lo empujó al desierto. Estuvo en el desierto cuarenta días, tentado por Satanás; estaba entre las fieras y los ángeles le prestaban servicio. Después que entregaron a Juan llegó Jesús a Galilea y se puso a proclamar la buena noticia de parte de Dios. Decía: - Se ha cumplido el plazo, está cerca el reinado de Dios. Enmendaos y tened fe en esta buena noticia.

EMPUJADOS AL DESIERTO

Marcos presenta la escena de Jesús en el desierto como un resumen de su vida. Señalo algunas claves. Según el evangelista, «el Espíritu empuja a Jesús al desierto». No es una iniciativa suya. Es el Espíritu de Dios el que lo desplaza hasta colocarlo en el desierto: la vida de Jesús no va a ser un camino de éxito fácil; más bien le esperan pruebas, inseguridad y amenazas.
Pero el «desierto» es, al mismo tiempo, el mejor lugar para escuchar, en silencio y soledad, la voz de Dios. El lugar al que hay que volver en tiempos de crisis para abrirle caminos al Señor en el corazón del pueblo. Así se pensaba en la época de Jesús.
En el desierto, Jesús «es tentado por Satanás». Nada se dice del contenido de las tentaciones. Solo que provienen de «Satanás», el Adversario que busca la ruina del ser humano destruyendo el plan de Dios. Ya no volverá a aparecer en todo el evangelio de Marcos. Jesús lo ve actuando en todos aquellos que lo quieren desviar de su misión, incluido Pedro.
El breve relato termina con dos imágenes en fuerte contraste: Jesús «vive entre fieras», pero «los ángeles le sirven». Las «fieras», los seres más violentos de la creación, evocan los peligros que amenazarán siempre a Jesús y su proyecto. Los «ángeles», los seres más buenos de la creación, evocan la cercanía de Dios que bendice, cuida y defiende a Jesús y su misión.
El cristianismo está viviendo momentos difíciles. Siguiendo los estudios sociológicos, nosotros hablamos de crisis, secularización, rechazo por parte del mundo moderno... Pero tal vez, desde una lectura de fe, hemos de decir algo más: ¿No será Dios quien nos está empujando a este «desierto»? ¿No necesitábamos algo de esto para liberarnos de tanta vanagloria, poder mundano, vanidad y falsos éxitos acumulados inconscientemente durante tantos siglos? Nunca habríamos elegido nosotros estos caminos.
Esta experiencia de desierto, que irá creciendo en los próximos años, es un tiempo inesperado de gracia y purificación que hemos de agradecer a Dios. Él seguirá cuidando su proyecto. Solo se nos pide rechazar con lucidez las tentaciones que nos pueden desviar una vez más de la conversión a Jesucristo.

José Antonio Pagola

Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2015

«Fortalezcan sus corazones» (St 5,8)

Queridos hermanos y hermanas:

La Cuaresma es un tiempo de renovación para la Iglesia, para las comunidades y para cada creyente. Pero sobre todo es un «tiempo de gracia» (2 Co 6,2). Dios no nos pide nada que no nos haya dado antes: «Nosotros amemos a Dios porque él nos amó primero» (1 Jn 4,19). Él no es indiferente a nosotros. Está interesado en cada uno de nosotros, nos conoce por nuestro nombre, nos cuida y nos busca cuando lo dejamos. Cada uno de nosotros le interesa; su amor le impide ser indiferente a lo que nos sucede. Pero ocurre que cuando estamos bien y nos sentimos a gusto, nos olvidamos de los demás (algo que Dios Padre no hace jamás), no nos interesan sus problemas, ni sus sufrimientos, ni las injusticias que padecen... Entonces nuestro corazón cae en la indiferencia: yo estoy relativamente bien y a gusto, y me olvido de quienes no están bien. Esta actitud egoísta, de indiferencia, ha alcanzado hoy una dimensión mundial, hasta tal punto que podemos hablar de una globalización de la indiferencia. Se trata de un malestar que tenemos que afrontar como cristianos.

Cuando el pueblo de Dios se convierte a su amor, encuentra las respuestas a las preguntas que la historia le plantea continuamente. Uno de los desafíos más urgentes sobre los que quiero detenerme en este Mensaje es el de la globalización de la indiferencia.

La indiferencia hacia el prójimo y hacia Dios es una tentación real también para los cristianos. Por eso, necesitamos oír en cada Cuaresma el grito de los profetas que levantan su voz y nos despiertan.

Dios no es indiferente al mundo, sino que lo ama hasta el punto de dar a su Hijo por la salvación de cada hombre. En la encarnación, en la vida terrena, en la muerte y resurrección del Hijo de Dios, se abre definitivamente la puerta entre Dios y el hombre, entre el cielo y la tierra. Y la Iglesia es como la mano que tiene abierta esta puerta mediante la proclamación de la Palabra, la celebración de los sacramentos, el testimonio de la fe que actúa por la caridad (cf. Ga 5,6). Sin embargo, el mundo tiende a cerrarse en sí mismo y a cerrar la puerta a través de la cual Dios entra en el mundo y el mundo en Él. Así, la mano, que es la Iglesia, nunca debe sorprenderse si es rechazada, aplastada o herida.

El pueblo de Dios, por tanto, tiene necesidad de renovación, para no ser indiferente y para no cerrarse en sí mismo. Querría proponerles tres pasajes para meditar acerca de esta renovación.

1. «Si un miembro sufre, todos sufren con él» (1 Co 12,26)
La Iglesia
 La caridad de Dios que rompe esa cerrazón mortal en sí mismos de la indiferencia, nos la ofrece la Iglesia con sus enseñanzas y, sobre todo, con su testimonio. Sin embargo, sólo se puede testimoniar lo que antes se ha experimentado. El cristiano es aquel que permite que Dios lo revista de su bondad y misericordia, que lo revista de Cristo, para llegar a ser como Él, siervo de Dios y de los hombres. Nos lo recuerda la liturgia del Jueves Santo con el rito del lavatorio de los pies. Pedro no quería que Jesús le lavase los pies, pero después entendió que Jesús no quería ser sólo un ejemplo de cómo debemos lavarnos los pies unos a otros. Este servicio sólo lo puede hacer quien antes se ha dejado lavar los pies por Cristo. Sólo éstos tienen “parte” con Él (Jn 13,8) y así pueden servir al hombre.

La Cuaresma es un tiempo propicio para dejarnos servir por Cristo y así llegar a ser como Él. Esto sucede cuando escuchamos la Palabra de Dios y cuando recibimos los sacramentos, en particular la Eucaristía. En ella nos convertimos en lo que recibimos: el cuerpo de Cristo. En él no hay lugar para la indiferencia, que tan a menudo parece tener tanto poder en nuestros corazones. Quien es de Cristo pertenece a un solo cuerpo y en Él no se es indiferente hacia los demás. «Si un miembro sufre, todos sufren con él; y si un miembro es honrado, todos se alegran con él» (1 Co 12,26).

La Iglesia es communio sanctorum porque en ella participan los santos, pero a su vez porque es comunión de cosas santas: el amor de Dios que se nos reveló en Cristo y todos sus dones. Entre éstos está también la respuesta de cuantos se dejan tocar por ese amor. En esta comunión de los santos y en esta participación en las cosas santas, nadie posee sólo para sí mismo, sino que lo que tiene es para todos. Y puesto que estamos unidos en Dios, podemos hacer algo también por quienes están lejos, por aquellos a quienes nunca podríamos llegar sólo con nuestras fuerzas, porque con ellos y por ellos rezamos a Dios para que todos nos abramos a su obra de salvación.

2. «¿Dónde está tu hermano?» (Gn 4,9) 
Las parroquias y las comunidades

Lo que hemos dicho para la Iglesia universal es necesario traducirlo en la vida de las parroquias y comunidades. En estas realidades eclesiales ¿se tiene la experiencia de que formamos parte de un solo cuerpo? ¿Un cuerpo que recibe y comparte lo que Dios quiere donar? ¿Un cuerpo que conoce a sus miembros más débiles, pobres y pequeños, y se hace cargo de ellos? ¿O nos refugiamos en un amor universal que se compromete con los que están lejos en el mundo, pero olvida al Lázaro sentado delante de su propia puerta cerrada? (cf. Lc 16,19-31). Para recibir y hacer fructificar plenamente lo que Dios nos da es preciso superar los confines de la Iglesia visible en dos direcciones.

En primer lugar, uniéndonos a la Iglesia del cielo en la oración. Cuando la Iglesia terrenal ora, se instaura una comunión de servicio y de bien mutuos que llega ante Dios. Junto con los santos, que encontraron su plenitud en Dios, formamos parte de la comunión en la cual el amor vence la indiferencia. La Iglesia del cielo no es triunfante porque ha dado la espalda a los sufrimientos del mundo y goza en solitario. Los santos ya contemplan y gozan, gracias a que, con la muerte y la resurrección de Jesús, vencieron definitivamente la indiferencia, la dureza de corazón y el odio. Hasta que esta victoria del amor no inunde todo el mundo, los santos caminan con nosotros, todavía peregrinos. Santa Teresa de Lisieux, doctora de la Iglesia, escribía convencida de que la alegría en el cielo por la victoria del amor crucificado no es plena mientras haya un solo hombre en la tierra que sufra y gima: «Cuento mucho con no permanecer inactiva en el cielo, mi deseo es seguir trabajando para la Iglesia y para las almas» (Carta 254,14 julio 1897).

También nosotros participamos de los méritos y de la alegría de los santos, así como ellos participan de nuestra lucha y nuestro deseo de paz y reconciliación. Su alegría por la victoria de Cristo resucitado es para nosotros motivo de fuerza para superar tantas formas de indiferencia y de dureza de corazón.

Por otra parte, toda comunidad cristiana está llamada a cruzar el umbral que la pone en relación con la sociedad que la rodea, con los pobres y los alejados. La Iglesia por naturaleza es misionera, no debe quedarse replegada en sí misma, sino que es enviada a todos los hombres.

Esta misión es el testimonio paciente de Aquel que quiere llevar toda la realidad y cada hombre al Padre. La misión es lo que el amor no puede callar. La Iglesia sigue a Jesucristo por el camino que la lleva a cada hombre, hasta los confines de la tierra (cf. Hch 1,8). Así podemos ver en nuestro prójimo al hermano y a la hermana por quienes Cristo murió y resucitó. Lo que hemos recibido, lo hemos recibido también para ellos. E, igualmente, lo que estos hermanos poseen es un don para la Iglesia y para toda la humanidad.

Queridos hermanos y hermanas, cuánto deseo que los lugares en los que se manifiesta la Iglesia, en particular nuestras parroquias y nuestras comunidades, lleguen a ser islas de misericordia en medio del mar de la indiferencia.

3. «Fortalezcan sus corazones» (St 5,8) 
La persona creyente

También como individuos tenemos la tentación de la indiferencia. Estamos saturados de

noticias e imágenes tremendas que nos narran el sufrimiento humano y, al mismo tiempo, sentimos toda nuestra incapacidad para intervenir. ¿Qué podemos hacer para no dejarnos absorber por esta espiral de horror y de impotencia?

En primer lugar, podemos orar en la comunión de la Iglesia terrenal y celestial. No olvidemos la fuerza de la oración de tantas personas. La iniciativa 24 horas para el Señor, que deseo que se celebre en toda la Iglesia —también a nivel diocesano—, en los días 13 y 14 de marzo, es expresión de esta necesidad de la oración.

En segundo lugar, podemos ayudar con gestos de caridad, llegando tanto a las personas cercanas como a las lejanas, gracias a los numerosos organismos de caridad de la Iglesia. La Cuaresma es un tiempo propicio para mostrar interés por el otro, con un signo concreto, aunque sea pequeño, de nuestra participación en la misma humanidad.

Y, en tercer lugar, el sufrimiento del otro constituye un llamado a la conversión, porque la necesidad del hermano me recuerda la fragilidad de mi vida, mi dependencia de Dios y de los hermanos. Si pedimos humildemente la gracia de Dios y aceptamos los límites de nuestras posibilidades, confiaremos en las infinitas posibilidades que nos reserva el amor de Dios. Y podremos resistir a la tentación diabólica que nos hace creer que nosotros solos podemos salvar al mundo y a nosotros mismos.

Para superar la indiferencia y nuestras pretensiones de omnipotencia, quiero pedir a todos que este tiempo de Cuaresma se viva como un camino de formación del corazón, como dijo Benedicto XVI (Ct. enc. Deus caritas est, 31). Tener un corazón misericordioso no significa tener un corazón débil. Quien desea ser misericordioso necesita un corazón fuerte, firme, cerrado al tentador, pero abierto a Dios. Un corazón que se deje impregnar por el Espíritu y guiar por los caminos del amor que nos llevan a los hermanos y hermanas. En definitiva, un corazón pobre, que conoce sus propias pobrezas y lo da todo por el otro.

Por esto, queridos hermanos y hermanas, deseo orar con ustedes a Cristo en esta Cuaresma: “Fac cor nostrum secundum Cor tuum”: “Haz nuestro corazón semejante al tuyo” (Súplica de las Letanías al Sagrado Corazón de Jesús). De ese modo tendremos un corazón fuerte y misericordioso, vigilante y generoso, que no se deje encerrar en sí mismo y no caiga en el vértigo de la globalización de la indiferencia.

Con este deseo, aseguro mi oración para que todo creyente y toda comunidad eclesial recorra provechosamente el itinerario cuaresmal, y les pido que recen por mí. Que el Señor los bendiga y la Virgen los guarde. 

FRANCISCO

No te detengas

No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer. 
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar. 
No te mires con tus ojos, contémplate con la mirada de Dios. 
No pienses en lo largo que es el camino de tu transformación, sino en cada paso que puedes dar para ser lo que Dios quiere que seas. 
No confíes en tus propias fuerzas; pon tu vida en manos de Dios. 
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú. Deja que el amor te toque y no te defiendas de él. 
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla. Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo. 
No sufras por lo que viene, recuerda que "cada día tiene su propio afán" (Mt. 6,34) 
Busca alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella. 
No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella. Si algún día te sientes cansado, busca el descanso en Dios que renovará tus fuerzas. 
Si algún día te sientes demasiado responsable de otros, recuerda que sólo Jesús es el Mesías. 
Si te sientes atado a alguien, pídele a Jesús que rompa las ataduras y que su amor vuelva a crear lazos nuevos de amor según su Espíritu. 
Si reaccionas ante toda provocación, ruega a Dios para que te enseñe a responder en lugar de reaccionar. 
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio. 
Si necesitas tener todo bajo control, entrega el control de tu vida a Dios y confía en su poder y en su amor por ti. 
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso; ¡eres un hijo de Dios! Piensa que Él está más interesado que tú en que te conviertas en esa creación que Él pensó desde toda la eternidad. "Vivir Sirviendo, Vivir Amando. 
Que este sea el mejor día de tu vida"

Caminando por el desierto

Cuando oímos la palabra “desierto”  seguro que pensamos en el “París-Dakar” o nos imaginamos un lugar con mucha arena, camellos, o con imágenes que hemos visto en alguna película.
Pero también sabemos que la palabra “desierto” aparece muchas veces en la Biblia; el pueblo de Israel caminó antes de llegar a la Tierra Prometida, en el desierto estuvo Juan el Bautista y otros profetas,, en el desierto
Hoy vamos a pedirle a Jesús que nos lleve al desierto de nuestro corazón para que podamos encontrarnos  con nosotras mismas y con Ël.
Aquí estoy contigo y quiero ser yo misma de verdad.
Quiero entrar dentro de mi
Quiero hacer camino hasta el desierto de mi corazón.
Quiero  tocar mi hondura y dejar de vivir desde la superficialidad.
Quiero, Jesús,, descubrirme por dentro y vivir desde dentro

Quiero tomar conciencia de lo que no soy, y de lo que soy,
Quiero poner en mi vida razones profundas que me hagan vivir.
Quiero  tener motivaciones sanas que me eleven a la altura,
Quiero tener voluntad propia a la hora de decidir.
Quiero, Jesús, dejar la arena y apoyarme en roca firme.
Quiero ser original y no copiar modas,
Quiero ser auténtica y no perder mi verdad por la imagen barata.
Quiero ser valiente, enérgica, decidida y no andar en duda continua.
Quiero, Jesús, ser yo.
Ábreme el corazón a la escucha desde el silencio.
Ábreme el corazón al contacto de tu Palabra.
Quiero estar contigo a solas, en paz y en silencio porque se que me amas.

Oración para el mes de febrero 2015

Haciendo CLIC EN ESTE ENLACE podréis descargar la oración de febrero.

El amor convierte a las fieras en príncipes


El cine y el teatro nos han hecho ver “La bestia y la Bella”. Su argumento es así: Un comerciante tenía una hija bella de rostro y de nombre. Y emprendió un viaje para mejorar sus negocios, que no le iban bien. Se perdió en el bosque y llegó a un palacio en el que no había nadie, pero sí una mesa servida, donde comió; una habitación preparada, en la que durmió; y un jardín bien cuidado, del cual cortó una hermosa rosa, para llevársela a su hija. Tan pronto como arrancó la flor, un monstruo se presentó y rugiendo le dijo: “Yo soy la bestia, dueño del palacio. No tolero que me robes una flor. Ahora mismo morirás”. El comerciante pide que le deje despedirse de su hija y ésta al enterarse de lo sucedido se ofrece a quedarse con la Bestia en lugar del padre. Así ocurre. La Bestia llena de atenciones a la joven y le propone que se case con él. Superando su inicial repugnancia, la chica acepta y al darle el primer beso, la Bestia se transforma en un hermoso príncipe. Este es el argumento, y la moraleja resulta fácil de sacar: el amor es capaz de transformar a una bestia en un príncipe. Sólo el amor.

Señor Jesús: En pequeña escala nosotros hemos comprobado también que el amor convierte a las fieras en príncipes. Pero nos cuesta amar, porque eso supone renunciar a nosotros mismos, a nuestros legítimos derechos. Ayúdanos a ser capaces de amar. Te pedimos por nuestras madres y abuelas, que tantas veces convierten la fiera que cada uno lleva dentro en un hermoso príncipe, por el amor que nos dan.

Yo le había pedido a DIos

Yo le había pedido a Dios poder para ser amado...  y me he encontrado con el amor para no necesitar ser poderoso.

Yo le había pedido a Dios la salud para hacer grandes cosas...  y me he encontrado con la enfermedad para hacerme grande.

Yo le había pedido la riqueza para ser feliz...
y me he encontrado con la felicidad para poder vivir la pobreza.

Yo le había pedido a Dios leyes para dominar a los otros...  y me he encontrado con la libertad para liberarlos.

Yo le había pedido a Dios admiradores para estar rodeado de gente...  y me he encontrado amigos para no estar solo.

Yo le había pedido a Dios ideas para convencer...  y me he encontrado espacio para convivir.

Yo le había pedido dinero para comprar cosas...
y me he encontrado personas para compartir mi dinero.

Yo le había pedido milagros para creer...
y él me ha dado fe para hacer milagros.

Yo le había pedido una religión para ganarme el cielo...  y él sólo me ha dado su Hijo para acompañarme por la tierra.

Yo le había pedido todo para gozar en la vida...
y él me ha dado la vida para que goce de todo.

Yo le había pedido ser un dios...
y él sólo pudo hacerme un hombre.

La vida... con humor

Le dice el padre canibal a su hijo:
-¿Que tal está la sopa de tu madre?
-Muy bien, pero la voy a echar tanto de menos...

Tu actitud cambia el mundo


Decálogo de los personajes de Cuaresma

1.- LA SAMARITANA: Es el ejemplo de la persona alejada, que se encuentra con Jesús, se abre a su diálogo, se deja interpelar, abre su conciencia y Jesús transforma su vida. Necesitaba el agua viva para limpiar las adherencias y suciedades de su vida anterior. El agua de Jesucristo la limpia y purifica y se convierte en otra persona y en un testigo. (Jn 4, 1-31)

2.- LA MUJER ADULTERA: Personifica la capacidad de misericordia de Jesucristo. Habla del misterio del perdón cristiano. Llama a la sinceridad del corazón y de una vida recta partiendo de uno mismo. Alerta sobre nuestros juicios y prejuicios. Habla de la necesaria apertura cristiana hacia todas las personas, que siempre son dignas del amor y del perdón de Dios. Testimonia la potencialidad salvadora de la mirada compasiva de Jesucristo. (Jn 8, 1-11)

3.- EL PADRE DE LA PARÁBOLA DEL HIJO PRÓDIGO: Es la imagen del Dios Padre rico en misericordia. Nos recuerda su amor, su bondad, su espera. Cree en la libertad y confía en el retorno de su hijo. No inquiere, no lleva cuentas del mal, sino que siempre está dispuesto al abrazo del perdón, de la reconciliación y de la vida nueva. Es justo desde el amor, un amor que no tiene medidas ni reglas puramente humanas. (Lc 15,11-32).

4.- EL HIJO PRÓDIGO: Es, de nuevo, imagen de los alejados y de aquellos que hacen, en algún momento, un uso indebido de su libertad y de sus derechos. Es prototipo, en primera instancia, de quien piensa sólo en sí mismo y busca los placeres rápidos, inmediatos y efímeros. Es después representación de la obra de la gracia, que también desde situaciones, circunstancias y conveniencias humanas, va moviendo el corazón hacia la conversión. Toma conciencia de su situación de postración, se pone en camino, se deja guiar por la reconciliación y experimentan el don y la gracia inmensos del perdón y del amor. (Lc 15,11-32).

5.- EL HERMANO MAYOR DEL HIJO PRÓDIGO: Es reflejo de tantos de los planteamientos de los “cercanos”, de los que se mantienen en la Iglesia, pero que no acaban de abrir del todo su alma a la sabiduría de Dios y a la plenitud del Evangelio. Lleva “cuentas”, el calculador, lo tiene todo apuntado, tiene sus razones y sus derechos. Pero necesita encontrar las verdades razones y derechos de la gratuidad, del perdón y del amor.

6.- NICODEMO: Representa al hombre cabal, religioso y recto que busca la verdad. La cuaresma es tiempo para no anclarnos en la “verdad” de nuestros pensamientos y opciones sino de ponernos en camino en la búsqueda de la verdad auténtica y definitiva. (Jn  3.1-21)

7.- EL ENFERMO DE LA PISCINA DE BETESDA: Es el prototipo del enfermo que aguarda la salud y de quien necesita ayuda de los demás. Llevaba enfermo 38 años y nadie le había empujado a la piscina de las aguas sanadoras. El cristiano debe estar alerta para descubrir a quien necesite de nosotros. El enfermo de la piscina de Betesda, una vez sanado, es también modelo de agradecimiento y de testimonio.

8.- EL CIEGO DE NACIMIENTO: Representa la oscuridad y la ceguera como enfermedad del cuerpo y como enfermedad del alma. Cuaresma es descubrir las oscuridades de nuestra vida cristiana y buscar la mano sanadora de Jesús, que, a través de su Iglesia, unta el barro y el ungüento de la luz en los ojos de nuestra alma. La fe es la luz; Jesús es la luz. Vivir sin la fe, vivir sin Jesús es oscuridad y ceguera. Y el cristiano, como el ciego de nacimiento, una vez recobrada la vista, debe ser testigo de la Luz. (Jn 9, 1-41)

9.- LÁZARO: Es el amigo de Jesús. Es el resucitado, signo y primicia de la gran Resurrección de Jesucristo, prenda de nuestra futura resurrección. También nosotros, si creemos, si mantenemos y cultivamos la amistad con Jesús, podremos ver la gloria de Dios y dar testimonio de ella con nuestras obras. Lázaro, junto a sus hermanas Marta y María, habla de la necesidad de mantener un trato de intimidad con Jesús y de hacer de nuestra cuaresma tiempo y espacio para nuestra Betania cotidiana. (Jn 11, 1-44).

10.- MARÍA DE NAZARET: Es la madre, es la solidaria, la asociada a la pasión, muerte y resurrección de su Hijo Jesucristo. Mira la pasión y la pascua con ojos y corazón compasivos, como Jesús. Está. Testimonia así la fuerza decisiva de la presencia, de la compañía, de saber estar en el lugar donde debemos estar. María de Nazaret nos ha de ayudar a permanecer al pie de la cruz de nuestros hermanos y a saber acompañarlos con nuestra presencia y amor en sus Vías Dolorosas. (Jn 19, 25-27).

Buenos días

Una mosca y una hormiga disputaban sobre cuál de ellas era mejor. Comenzó la mosca primero a razonar, diciendo de esta manera:—Tú no puedes igualarte conmigo porque te llevo ventaja en todas las cosas: donde quiera que hay algún rico plato, yo lo gusto, lo mismo me pongo en la cabeza del rey, que en su mesa, y hasta beso a las damas más principales: todo esto es cosa que tú no puedes hacer.—Tú, le respondió la hormiga, alabas tu poca vergüenza, ¿por ventura, te desean o te llaman para alguna cosa de esas que dices?. A esos reyes y matronas es verdad que te llegas, pero es por tu poca vergüenza, y así eres enojosa a todos, y echada al instante que llegas. Además de eso, tú vives sólo en verano, y viniendo el frío, y la helada, te desmayas o mueres; mas yo en todos tiempos me conservo bien, y vivo segura, mientras a ti con el cazamoscas te ahuyentan y matan. 

Señor, que ellos y nosotros discutamos menos, presumamos menos y nos preocupemos más de los olvidados: ancianos, niños, parados, emigrantes, gitanos, encarcelados, drogadictos, enfermos de sida...

Jesús te llama, te necesita...

Contempla a Jesús llamando a Mateo a ser uno de sus apóstoles. Jesús pasa junto a él y le dice: "Sígueme". No hace falta más explicaciones. Basta la persona de Jesús.
Esta sola palabra de Jesús, le basta a Mateo par sentir en su interior la llamada del Señor y responderle sin titubeos. Mateo "se levantó y le siguió`.
¡Qué hermosa lección! Jesús llama y Mateo responde
Escucha en tu interior, como Mateo, la llamada de Jesús: "Sígueme`... Óyela una y otra vez... Hazte eco de esta llamada... Luego haz actos de fe en Jesús y de acción de gracias .
Creo Jesús que como a Mateo me llamas a seguirte en tu servicio... Gracias, Señor, por tu llamada, por tus muestras de amor para conmigo...
Señor, que como Mateo, responda sin titubear, sin poner condiciones, fiándome de tu palabra... Que inmediatamente me ponga a tu servicio... Examina tu interior... ¡Cuántas condiciones pones al Señor!... Pídele perdón por tu infidelidad, por tu cobardía...
Únete a Jesús en esta llamada a Mateo e invoca al apóstol para que como él, respondas a la primera, sin miedo, sin condiciones... Toma una resolución.
Jesús elige libremente a sus doce apóstoles... Son gentes sencillas... Les da poder sobre los espíritus inmundos... y para sanar a los enfermos... Contempla a Jesús eligiendo a cada uno de sus apóstoles... Les llama por su nombre...
¡Qué suerte la de estos apóstoles... Ser elegidos por Jesús. . . !
Y los envió a predicar la Buena Noticia...
¿No sientes en tu interior que Jesús también te elige a ti... Que te comunica su poder gratuitamente?... Jesús te llama por tu nombre.. . Oye su llamada. .. Aleja de ti todo ruido que impida escuchar su voz... Purifica tu corazón... Siente sobre ti el poder del Señor... La acción de su gracia...
Dale gracias al Señor porque te ha elegido como a los apóstoles...
Jesús instruye a sus apóstoles: No seáis como los gentiles... Sed mis testigos ante los hombres... ¿Es así mi vida?... ¿Soy como los demás hombres?... ¿Con mi obrar se me distingue que soy enviado de Jesús? Proclamad que el Reino de Dios está cerca.. Que Jesús está en medio de nosotros... Que nos ama... Que nos salva... Apliquemos a los demás el poder que nos ha dado Jesús de curar, de eliminar las dolencias... Vivamos cerca de los necesitados... cerca del prójimo... preocupado por sus necesidades. Demos gratuitamente lo que gratuitamente hemos recibido... ¿No es verdad que nos cuesta dar gratuitamente?... Pide perdón al Señor por las veces que has dado exigiendo respuesta...
Jesús nos pide que saludemos a los demás... Si hay acogida vendrá la paz sobre ellos... Y sino, no temáis, mantened la paz, salid de allí y caminad a otro lugar... No queráis juzgar a esas gentes. El Señor los juzgará en el día del Juicio... No os dejéis contaminar por sus pecados... ¡Qué difícil es esto Señor!... ¡Cuánto nos cuesta aceptar el fracaso, el reproche, el desprecio de los demás... Ayúdanos Señor a mantener la paz en nuestro interior...

Tú eres especial - Pelicula completa


Los Wemmicks eran gente pequeña hechas de madera. Todos estaban tallados por un artesano llamado Elí. Su taller formaba parte de una colina con vista a la villa. Cada wemmick era diferente. Unos tenían grandes narices, otros grandes ojos. Algunos eran altos y otros bajitos. Algunos usaban sombreros, otros abrigos. Pero todos eran construidos por el mismo artesano y vivían en una preciosa villa.

El Milagro: The miracle (Video)


Un vídeo que anima la mañana de una primavera que se anticipa en el aire fresco y soleado de este amanecer Tinerfeño.
Se trata de la canción subtitulada The Miracle de Queen,  acompañada de hermosas imágenes que dan vida a este poema cantado.
Nos admiramos del milagro de la creación, las bellezas de la naturaleza que conforman nuestro universo y que testimonian a los cuatro vientos la presencia de un Dios Amor, Señor y creador de cuanto existe.
Nos admiramos también de las creaciones humanas, las obras que han ido saliendo de nuestras pequeñas manos de barro, y que aclaman la gloria de Dios en el ser humano, en su inteligencia, creatividad e inventiva.
El ser humano, imagen y semejanza del Dios viviente.
Colaborador de Dios en la tarea de la creación.

II Encuentro de laicos y laicas en “misión compartida”

El éxito de participación y el interés mostrado en el Encuentro del pasado año, nos ha llevado a continuar organizando estos Encuentros. El próximo: el 14 marzo 2015. Creemos responder a las expectativas que existen, si abrimos un camino de reflexión sobre ámbitos importantes de la “misión compartida,” con el fin de ayudarnos todos a seguir ilusionados en el compromiso contraído y a buscar, desde las diversas experiencias, respuestas a los interrogantes que emergen en las realidades que vivimos.

El deseo de armonizar continuidad y novedad nos ha llevado al Equipo Coordinador a proponer los siguientes objetivos y a diseñar el perfil de los participantes de la próxima convocatoria.

Nos proponemos en esta ocasión reflexionar, evaluar y, en algún modo, proyectar sobre tres temas que nos afectan de manera particular: “misión”, “compartida”, “futuro.”

El año pasado nos propusimos tomar conciencia, visibilizar y celebrar la dimensión eclesial de la misión compartida. En esta ocasión nos centraremos sobre la experiencia que vivimos en el día a día, con objeto de proyectar el futuro que el Señor nos pide en este momento eclesial de la “misión compartida.” Si en la Jornada anterior dedicamos mucho tiempo a “escuchar” a “otros” que nos presentaban quiénes somos y qué hacemos, en la próxima “todos” seremos protagonistas, ya que “compartiremos,” en un trabajo de grupos, nuestras propias experiencias, nuestros deseos e ilusiones de futuro.

El formato más apto para conseguir estos objetivos, implica disminuir el número de los participantes y configurar, en algún modo diferente, su perfil. Creemos que no deberían pasar de 300 los participantes, y ser estos, los laicos/as más comprometidos en la “misión compartida” en las diversas Congregaciones Religiosas; también consideramos dentro de este perfil aquellos/as laicos y religiosos que están animando procesos iniciales.

Se comprende fácilmente, que los objetivos propuestos exigen la participación de los religiosos/as, a fin de compartir también sus experiencias y proyectar, junto con los laicos, caminos nuevos para “la misión compartida” en la común tarea evangelizadora. Se espera, pues, la presencia de aquellos/as religiosos que tienen una cierta responsabilidad en lo relativo al laicado en sus respectivas Congregaciones.

Las inscripciones ya pueden hacerse a través de la web: http://www.juntossomosmas.es/inscripciones/

http://www.confer.es/noticias/jornada-laicos-2015

Buenos días

Si la nota dijese: una nota no hace melodía,  ... no habría sinfonía.
Si la palabra dijese: una palabra no puede hacer una página... no habría libro
Si la piedra dijese: una piedra no puede levantar una pared... no habría casa.
Si la gota de agua dijese: una gota no hace río... no habría océanos.
Si el grano de trigo dijese : un grano no siembra un campo... no habría trigal.
Si el hombre dijese: un gesto de amor no puede salvar a la Humanidad... jamás habría justicia y paz, dignidad y felicidad, en la Tierra de los hombres.

Como la sinfonía necesita de cada nota
Como el libro necesita cada palabra,
Como la casa necesita cada piedra,
Como el océano necesita cada gota de agua,
Como el trigal necesita cada grano .

Así la humanidad entera necesita de ti, allí donde estés, Único, y por tanto  insustituible.

CD Grupo Vocare

Puedes descargarte el álbum GRITA del grupo Vocare. Descargar

El mundo

Tú dices: “Yo soy la resurrección y la vida”,
y todo cambia ante nuestros ojos.
En tus manos se transforma el mundo, Señor.
Nuestra tierra, escenario del odio,
se convierte en la semilla de tu Reino.
En sus surcos Tú trabajas.

Nuestra alegría, que tan pronto pasa,
se hace semilla de alegría eterna.
De su luz Tú sacarás el sol.

La muerte ya no pone término
porque en el término
Tú siembras el comienzo.
La vida y la muerte en duro combate.
Vence la vida porque Tú estás en ella.
Y nosotros vencemos contigo.

En Ti resucitó la tierra.
En ti resucitó el cielo.
En Ti se hunde todo
y se yergue, sola, la vida.

No te rindas



Va a amanecer, va a sanar
No te me rindas mi vida
duerme esperando otro dia
que saldra el sol
no te rindas amor resistir el dolor
yo que te quiero a morir
Voy a sembrar en tu herida una flor
yo tratare de curar todo ese dolor
ten fe corazon
esperanza y valor
yo que te quiero a morir
aamanecer
va sanar
Te voy a curar
extrañas tanto
pero aguanta corazon
tu soledad se va a ir te voy a curar
No te rindas mi vida siembra unas flores
de amor en tu herida
ay corazon siembra un nuevo amanecer
te amo a morir
No te rajes mi vida
siempre la suerte nos cambia nos guia
siempre hay un nuevo amanecer
sale el sol
No te me rajes mi vida mi amor
eres un roble valiente con la cara al sol
vamos a resistir como el arbol de pie
ponte de pie hasta morir
va a amanecer iuhh
yo se que te pega el dolor
tu soledad se va se va se va
No te rindas mi vida siembra unas flores
de amor en tu herida
ay corazon siembra un nuevo amanecer
te amo a morir
No te rajes mi vida
siempre la suerte nos cambia nos guia
siempre hay un nuevo amanecer
sale el sol

La vida... con humor

Un camarero se acerca a una mesa:
- Camarero: ¿desean algo de comer los señores?
- cliente: ¿Cuáles son las opciones?
- Camarero: Sí o no.

Vivir el 6º domingo de TO, ciclo B

MARCOS 1, 40-45
Acudió a él un leproso y le suplicó de rodillas: - Si quieres, puedes limpiarme. Conmovido, extendió la mano y lo tocó diciendo: - Quiero, queda limpio. Al momento se le quitó la lepra y quedó limpio. Le regañó y lo sacó fuera en seguida diciéndole: - ¡Mira, no le digas nada a nadie! En cambio, ve a que te examine el sacerdote y ofrece por tu purificación lo que prescribió Moisés como prueba contra ellos.  Él, cuando salió, se puso a proclamar y a divulgar el mensaje a más y mejor; en consecuencia, Jesús no podía ya entrar manifiestamente en ninguna ciudad; se quedaba fuera, en despoblado, pero acudían a él de todas partes.

DIOS ACOGE A LOS «IMPUROS»

De forma inesperada, un leproso «se acerca a Jesús». Según la ley, no puede entrar en contacto con nadie. Es un «impuro» y ha de vivir aislado. Tampoco puede entrar en el templo. ¿Cómo va a acoger Dios en su presencia a un ser tan repugnante? Su destino es vivir excluido. Así lo establece la ley.
A pesar de todo, este leproso desesperado se atreve a desafiar todas las normas. Sabe que está obrando mal. Por eso se pone de rodillas. No se arriesga a hablar con Jesús de frente. Desde el suelo, le hace esta súplica: «Si quieres, puedes limpiarme». Sabe que Jesús lo puede curar, pero ¿querrá limpiarlo?, ¿se atreverá a sacarlo de la exclusión a la que está sometido en nombre de Dios?
Sorprende la emoción que le produce a Jesús la cercanía del leproso. No se horroriza ni se echa atrás. Ante la situación de aquel pobre hombre, «se conmueve hasta las entrañas». La ternura lo desborda. ¿Cómo no va a querer limpiarlo él, que solo vive movido por la compasión de Dios hacia sus hijos e hijas más indefensos y despreciados?
Sin dudarlo, «extiende la mano» hacia aquel hombre y «toca» su piel despreciada por los puros. Sabe que está prohibido por la ley y que, con este gesto, está reafirmando la trasgresión iniciada por el leproso. Solo lo mueve la compasión: «Quiero: queda limpio».
Esto es lo que quiere el Dios encarnado en Jesús: limpiar el mundo de exclusiones que van contra su compasión de Padre. No es Dios quien excluye, sino nuestras leyes e instituciones. No es Dios quien margina, sino nosotros. En adelante, todos han de tener claro que a nadie se ha de excluir en nombre de Jesús.
Seguirle a él significa no horrorizarnos ante ningún impuro ni impura. No retirar a ningún «excluido» nuestra acogida. Para Jesús, lo primero es la persona que sufre y no la norma. Poner siempre por delante la norma es la mejor manera de ir perdiendo la sensibilidad de Jesús ante los despreciados y rechazados. La mejor manera de vivir sin compasión.
En pocos lugares es más reconocible el Espíritu de Jesús que en esas personas que ofrecen apoyo y amistad gratuita a prostitutas indefensas, que acompañan a enfermos de sida olvidados por todos, que defienden a homosexuales que no pueden vivir dignamente su condición... Ellos nos recuerdan que en el corazón de Dios caben todos.

 José Antonio Pagola

Buenos días

Padre, me pongo en tus manos.
haz de mí lo que quieras.
sea lo que sea te doy las gracias.

Estoy dispuesto a todo.
lo acepto todo.
Ilumina mi vida con la luz de Jesús
que no vino a ser servido sino a servir.
que mi vida sea como la de El, servir.

Grano de trigo que muere en el surco del mundo.
Que sea así de verdad, Padre.

Te confío mi vida, te la doy. Condúceme.
envíame aquel Espíritu que movía a Jesús.

Me pongo en tus manos,
sin reservas, con confianza absoluta.
Porque tú eres mi Padre.

Oración comunitaria 6º domingo de TO, ciclo B

Para descargarla podéis PINCHAR AQUÍ

Feliz día de San Valentín


Tiende tu corazón


Un detalle para ti


En movimiento...


Padre, hoy tú me regalas un día libre, un día para recobrar el aliento.
Me regalás el domingo, día en el cual recordamos la resurrección de tu Hijo Jesucristo.
Haz que me levante hoy de todo desgano, resignación y angustia. Haz que me levante para la vida.
Haz que hoy en la misa experimente la fuerza de la resurrección que infunde nueva vida a todo lo que está entumecido en mí,
que pone en movimiento todo lo que se ha paralizado en mí.
Regálame hoy la creatividad para hacer lo que realmente me alegra.
Haz que recorra con alegría esta jornada para que transmita alegría a otros.
Haz que disfrute el día y sienta que da gusto vivir y disfrutar la belleza de tu creación. Amén!

Anselm Grün

Buenos días

Quiero mirar hoy el mundo
con unos ojos llenos de amor;
quiero ser paciente, comprensivo y amable.
quiero ver, más allá de las apariencias,
a tus hijos, mis hermanos,
tal como tú los ves,
para no mirar nada más que lo bueno
de cada uno.

Cierra, Señor,
mis oídos a todo lo que sea mentira,
guarda mi lengua de todo malquerer;
que sólo permanezcan en mí
los pensamientos que te alaben.
que yo sea de tal manera,
que cuantos se acerquen a  mí
descubran tu presencia.

Lléname de todo lo tuyo,
para que a lo largo del día
te revele en todo y a todos.

La Palabra de Jesús está viva en mi

La Palabra de Jesús está viva en mi

Hoy puedes empezar de cero

Cada mañana sales al balcón
y oteas el horizonte por ver si vuelvo.
Cada mañana bajas saltando las escaleras
y echas a correr por el campo
cuando me adivinas a lo lejos.
Cada mañana me cortas la palabra,
te abalanzas sobre mí
y me rodeas con un abrazo redondo
el cuerpo entero.
Cada mañana contratas la banda de músicos
y organizas una fiesta por mí
por el ancho mundo.
Cada mañana me dices al oído
con voz de primavera:
“Hoy puedes empezar de cero”.